
“Las Que Gritan” es una comedia musical española de José María del Castillo y Antonio Rincón Cano, en versión de Manuel y Sofía González Gil.
El elenco está integrado por Julia Zenko, Laura Novoa, Eugenia Guerty y Karina Piñeiro, bajo la dirección de Manuel González Gil, dirección musical de Martín Bianchedi y producción general de Sebastián Aldao. Por otro lado, en la parte visual, participan Georgina Barbarossa, Carla Conte y Sandra Mihanovich.
La puesta en escena muestra la historia de tres hermanas que atraviesan la adultez cargando frustraciones, heridas y silencios acumulados. Su madre con una enfermedad terminal, convoca a sus hijas para pasar juntas un fin de semana que cambiará todo.
Ellas buscarán reflejar la realidad que las atemoriza. La obra esboza un mensaje profundo con canciones, baile, tintes de drama y mucho humor. Celebra la vida y homenajea a las mujeres (madres, hijas, hermanas).
Eugenia Gerty en “Las Que Gritan”

La reconocida actriz argentina personifica a Lourdes, la hermana menor, una mujer con fuerte religiosidad. Vive un camino de fe, enfocado en el servicio y la escucha. Se permite explorar la espiritualidad desde una forma más real. Es un personaje sensible, pero a la vez cargado de mucho humor.
¿Cómo estás viviendo el éxito de la obra a pesar de que la función se lleva a cabo en un horario que para muchos puede resultar tarde?
A las 23 es un horario, que, si bien es tarde, para verano no lo es. Creo que para mucha gente es agradable porque a esta hora, no hace tanto calor y la vez pasada comentaba con Laura Novoa que uno puede cenar desde su casa, no tener que gastar en comer después de la función. Lo más importante es divertirse y pasarla bien porque “Las Que Gritan” está llena de energía y estamos chochas de todo lo que se ha logrado, de todo el proceso, de los ensayos, del momento del encuentro con el público, es la maravilla total.
“Las Que Gritan”, tiene todos los ingredientes: Humor, música, canciones, pero sobre todo tiene un mensaje sobre los vínculos familiares. ¿Cómo es transitar este combo?
La risa es una emoción tan valiosa y como comediante para mí es saludable y necesaria. Hay momentos de reflexión y momentos muy emotivos. Creo que moviliza a todos porque si bien son tres hijas y una madre; madres tenemos todos y ese lugar existe en todas nuestras almas, esa referencia, esa vinculación.
Además, la hermandad tiene que ver a veces más allá de tener hermanos o hermanas. También hay amistades que cumple un lugar de hermandad, o tienen esa fuerza de vinculación. “Las Que Gritan”, habla de nuestros sueños, hacer realidad los deseos que es algo universal, más allá de una cuestión de género.
El vivir la vida y no perder el tiempo, pero no en el sentido que hoy nos quieren o estamos pasados de rosca de no perder el tiempo tipo viviendo a lo loco, y una ansiedad terrible pasando por encima de todas las cosas; sino no perder el tiempo valioso de tu vida de sentirte gratificado y conforme. Mi personaje tiene un texto que dice: “En un mundo donde lo importante se pierde y se confunde”. Pienso que como sociedad estamos muy confundidos, todo mundo al final de la historia sabe que de acá no se lleva plata ni cosas.
Tenemos que volver a lo valioso, a las cosas que realmente importan y valen porque estamos confundidos. Estamos con el teléfono todo el día mirando si la gente escribe para que le contestes, y vos estás todo el tiempo viendo los mensajes a ver si hay novedad de algo y no estoy en contra de la tecnología para nada, pero debemos plantearnos saber cómo la usamos.
Hablando de tecnología, en “Las Que Gritan” se conjuga el uso de pantallas que muestran la participación de Carla Conte, Georgina Barbarossa y Sandra Mihanovich. ¿Qué te pareció este recurso?
Fue un planteo de la obra original, en el formato español estuvieron las vídeo llamadas a lo largo de la puesta en escena. Estas pantallas que aparecen y desaparecen con las amigas de la madre. Por otro lado, la música de la versión argentina sí es original. No supimos que canciones cantaron en la obra española, ni qué ritmos, ni cómo eran, porque no nos llegaron. Eso fue un proceso creativo que fue interesante también.
¿Cómo te sentiste cuando llegó a tus manos el guion?
El libreto me lo acercó Karina Piñeiro, actúa conmigo, además es la productora de la obra, y cuando me tiró la propuesta me pareció que era algo que iba a estar muy lindo, que iba a quedar muy bien y eso me interesó. Lo interesante es que le planteé al director, Manuel González Gil, que es un genio, siempre tiene un trato y una forma de trabajar y de ensayar tan amorosa.
En esas primeras charlas, comenté que me llamaba la atención que mi personaje empiece y termine igual. Quise hacerle un cambio y él me dijo, no, no. Me explicó “el cambio en ella es que lo decide, que elige eso” y quedó bien su propuesta. Tomé el desafío de contar que el personaje tiene ese cambio sutil pero gigante.

Durante las escenas las tres hermanas se atreven a gritar lo que son sus emociones, frente a lo que les pasa y la madre es un instrumento que les permite ver el camino.
Me emociona todo lo que pasa a esa madre que empieza a hacer su balance, y quizás siente que les transmitió lo mismo a sus hijas y lo quiere revertir. Incluso medio bruscamente se viese como si la madre las formó de una manera y de buenas a primeras, quiere que cambien. A la vez es con un amor y deseo que sean felices y encuentren su deseo, su camino, su elección, lo genuino. Tenemos que volver a lo importante que es hacer lo más parecido que vos querer hacer. Porque la infelicidad anida en los lugares y sitios donde no quieres estar.
Cada personaje tiene un momento propio íntimo y revelador que tiene que ver con cantar y bailar. Es la primera vez que trabajé con el elenco, y se fue armando una cosa muy linda en los ensayos. Manuel es un gran director y una gran persona, él también genera vinculación, un trabajo muy armonioso y amoroso. A Julia la admiro como canta, me conmueve tanto. A Laura también la admiro muchísimo, y a Karina la conocía hace poco, es un placer compartir con ella. Estamos andando este camino de la hermandad y la obra estará hasta fin de febrero.
La elección de tu personaje de elegir el camino de la vida religiosa, en la vida real es como un estigma muy cuestionado. ¿Cuál es tu postura frente a esto?
Yo arranqué con ese prejuicio también, pensaba, capaz que ella puede hacer otra cosa, o seguir siendo religiosa, pero recorrer lugares ayudando en diversas partes del mundo, pero luego descubrí de la mano de Manuel González Gil que ella podía llegar a decir de manera genuina al final: “Yo quiero esto y estoy contentísima porque me va a pasar esto otro”.
La historia da una energía transformadora y refrescante. Por eso me gustó el proceso de ensayo y las cosas que pasan con el público. Necesitamos levantar las vibraciones, porque nos tienen muy abajo. Cuando más abajo estamos de ánimo y de ganas, más difícil es cambiar las cosas, o recuperar lo que uno sentía que tenía que recuperar.
¿Y habrá gira por el interior?
Ojalá que sí porque es una obra que tendría muy buena recepción en las provincias, la gente la recibiría con mucho amor y a su vez sería lindo desparramar todo el mensaje.
Datos de «Las que gritan»
- Las funciones se realizan en el Teatro Metropolitan (Avenida Corrientes 1343, CABA), sábados a las 23 y domingos a las 21.
- Entradas a la venta en www.plateanet.com o en boletería del teatro.

