
Con la demolición de los antiguos boxes, la Ciudad de Buenos Aires dio inicio a las obras de modernización del Autódromo Oscar y Juan Gálvez, un proyecto de gran escala que busca reposicionar al circuito porteño en el calendario internacional del automovilismo y el motociclismo. Se trata de la primera etapa de un masterplan que apunta a recuperar competencias de primer nivel, como el MotoGP y, a más largo plazo, la Fórmula 1.
Los trabajos iniciales contemplan la construcción de un nuevo edificio de boxes que reemplazará a las estructuras existentes. El complejo contará con 32 boxes de siete metros de frente cada uno, además de áreas técnicas y operativas ubicadas bajo una torre de control. En total, se prevé una superficie mínima de 12.047 metros cuadrados cubiertos y otros 6.214 metros cuadrados descubiertos, con un diseño orientado a criterios de funcionalidad y estándares actuales de las categorías internacionales.
Las obras están a cargo de Autopistas Urbanas (AUSA) y fueron adjudicadas a la empresa INMAC Ingeniería y Arquitectura SA–SE.MI. SA. En paralelo, el proyecto incluye la renovación integral del sector de paddock, con una estética actualizada que busca reforzar la identidad del circuito y su vínculo con la Ciudad.

La nueva etapa del Autódromo
Durante el anuncio, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, vinculó la inversión con el impacto económico que tienen los eventos deportivos de escala global. Según indicó, cada competencia internacional de este tipo implica una inversión superior a los 150 millones de dólares, además de la generación de empleo y actividad en distintos sectores. En ese marco, destacó que la iniciativa se inscribe dentro de una estrategia más amplia de desarrollo del sur de la Ciudad.
La intervención no se limitará a las áreas edilicias. En una segunda etapa, actualmente en proceso licitatorio, comenzarán las obras sobre la pista. El rediseño fue desarrollado por la Ciudad, a través de la Secretaría de Deportes, junto con la firma Tilke Engineers & Architects, especializada en la planificación y modernización de autódromos bajo los más altos estándares internacionales.
El nuevo trazado prevé modificaciones sustanciales para cumplir con los requisitos del MotoGP y la Fórmula 1, donde participa el argentino Franco Colapinto. El ancho de la pista se ampliará de los actuales 9,5 metros a 12 metros en casi toda su extensión, con excepción de la recta principal, que se mantendrá en 15 metros.
Además, se incorporarán curvas de baja y alta velocidad, con una extensión total aproximada de 4.300 metros y rectas de entre 800 y 1.000 metros, pensadas para permitir velocidades superiores a los 300 kilómetros por hora. El diseño también contempla las exigencias de las mecánicas híbridas, que requieren sectores específicos de frenado para la recarga de baterías.
El proyecto incluye un nuevo pavimento con una mezcla asfáltica especialmente diseñada, la colocación de más de 3.100 metros de pianos homologados por la FIA y la FIM, el ensanchamiento de la calle de boxes y la construcción de un nuevo muro. A esto se suma un refuerzo integral de las condiciones de seguridad y la incorporación de tecnología de última generación, como sistemas de semáforos y banderas electrónicas LED.
En términos de accesibilidad y capacidad, la remodelación apunta a mejorar la circulación del público y a ampliar el aforo del Autódromo. Se estima que, durante un fin de semana de competencia del MotoGP, el circuito podría recibir a más de 150 mil espectadores. Para facilitar los ingresos y egresos, el plan prevé la apertura de un nuevo acceso por la avenida 27 de Febrero.
Las obras tendrán una duración aproximada de un año y está previsto que concluyan durante el primer trimestre de 2027. El objetivo es que ese año el MotoGP vuelva a competir en Buenos Aires, luego de su última presentación en 1999, con un impacto estimado de unos 5.000 puestos de trabajo directos e indirectos. Desde el Gobierno porteño destacan que la apuesta es combinar la modernización de la infraestructura con la preservación de la historia y la mística de un circuito que supo ser un emblema del automovilismo argentino.

