
El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, generó una fuerte controversia al anunciar un cambio significativo en la política habitacional porteña, al asegurar que su administración dejará de construir «viviendas nuevas y regaladas» en los asentamientos de emergencia y villas de la Ciudad.
El anuncio fue realizado durante una reunión con vecinos en el barrio de Boedo, donde Macri explicó que la nueva prioridad de su gestión será la clase media, a la que considera históricamente desatendida.
«Yo no voy a seguir construyendo viviendas nuevas y regaladas en las villas y asentamientos; no lo voy a hacer», afirmó Macri.
Macri justificó su decisión argumentando que la demanda de viviendas en las villas es «infinita» y que es momento de enfocar los recursos en un sector que, a su juicio, ha cumplido con sus obligaciones sin recibir apoyo.
«Hay más de 800.000 personas de clase media en la ciudad de Buenos Aires que eternamente pagaron alquiler y nunca se las ayudó. Laburan y cumplieron la ley. Ahí también hay un derecho que fue violado», explicó ante los vecinos, quienes respondieron con aplausos.
El detalle, no menor, es que ese tipo de reuniones, ya desde la gestión de Mauricio Macri, son organizadas cuidadosamente y los filtros que se aplican a los asistentes están vinculados a una fina tarea de ingeniería social.
Reacciones y críticas a los dichos de Macri
Las declaraciones del jefe de Gobierno han polarizado el debate político y social. Si bien la iniciativa fue bien recibida por algunos vecinos, figuras del arco político manifestaron un fuerte rechazo a la medida y a la forma en que fue comunicada.
Una de las críticas más resonantes provino de María Migliore, exministra de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta. Migliore cuestionó la falta de propuestas concretas para la clase media y refutó la caracterización de las viviendas como «regaladas».
«Si te preocupa la clase media, proponé algo concreto… Por otro lado, no se regaló ninguna casa y la gente sí paga servicios en los barrios urbanizados», escribió Migliore en sus redes sociales, instando a Macri a mirar hacia adelante en lugar de «mirar atrás».
A esta voz se sumó la de Pablo Avelluto, exministro de Cultura de la Nación durante la presidencia de Mauricio Macri, quien fue tajante en su opinión sobre el actual jefe de Gobierno porteño: «La ciudad de Buenos Aires tuvo muchos jefes de gobierno. Nunca uno tan tonto», sentenció.
La ciudad de Buenos Aires tuvo muchos jefes de gobierno.
— Pablo Avelluto (@pabloavelluto) January 16, 2026
Nunca uno tan tonto. https://t.co/uWb1u9sDbS
El anuncio de Jorge Macri marca un quiebre en la política de urbanización de villas que se venía implementando en la Ciudad y subraya la creciente polarización en torno a las prioridades de gestión, especialmente en un contexto de malestar social y debate sobre la inseguridad y las condiciones de vida en los barrios populares.
El debate se centra ahora en qué tipo de «propuestas concretas» se presentarán para asistir a la clase media y cómo se abordará la demanda habitacional en los asentamientos de emergencia. A juzgar por los problemas que se multiplican en ambos segmentos, se está lejos de tener una respuesta integral.

