
En un contexto de creciente movilización global contra la guerra en Gaza, miles de personas se preparan para marchar este sábado 30 de agosto en Buenos Aires. La convocatoria, impulsada por el Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino, exige un alto al fuego inmediato, la ruptura de relaciones diplomáticas con Israel y la imposición de sanciones internacionales frente a la grave crisis humanitaria que atraviesa el enclave.
La concentración comenzará a las 15:00 frente al Congreso de la Nación y concluirá en Plaza de Mayo. Además de exigir el cese de hostilidades, los manifestantes expresarán un fuerte rechazo a la posible visita del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien enfrenta una orden de arresto internacional por crímenes de guerra emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) en noviembre de 2024. Organismos de derechos humanos presentaron denuncias que reclaman su detención inmediata en caso de ingreso al país.
Demandas y consignas de la movilización
Entre las principales consignas, la convocatoria reclama a todos los gobiernos del mundo romper vínculos diplomáticos con Israel y aplicar sanciones internacionales. En el caso de Argentina, la movilización exige específicamente al gobierno la ruptura de relaciones diplomáticas con Israel, junto con el repudio a la visita del primer ministro Benjamín Netanyahu, prevista para los primeros días de septiembre, que ya motivó una denuncia penal presentada por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y otros diez organismos de derechos humanos.
Cabe destacar que esta no será la primera movilización en el país. El pasado 9 de agosto, más de 10.000 personas marcharon desde Callao y Corrientes hasta Plaza de Mayo, exigiendo un alto al fuego y sanciones contra Israel. En simultáneo, se realizaron manifestaciones en Córdoba y La Plata. Además, en junio, Buenos Aires fue sede de la Marcha Global por Gaza, y en julio tuvo lugar la “Marea Roja”, con protestas en la capital y otras provincias.
La marcha en Argentina acompañará a la Global Sumud Flotilla, una coalición que zarpará el 31 de agosto desde varios puertos del Mediterráneo para intentar romper el bloqueo israelí sobre Gaza y permitir el ingreso de ayuda humanitaria. Será la operación más ambiciosa de este tipo, con docenas de embarcaciones y participantes de 44 países, incluidos médicos, periodistas, activistas, representantes de la sociedad civil y figuras públicas como Greta Thunberg, Susan Sarandon y Ada Colau.
Desde Barcelona hasta Túnez, pasando por puertos italianos, los barcos navegarán hacia un enclave palestino devastado, y al que la ONU declaró en situación de hambruna la semana pasada. Según el Ministerio de Salud gazatí, al menos 317 personas —incluidos 121 niños— murieron por desnutrición desde octubre de 2023. Mientras tanto, la Ciudad de Gaza, donde se estima que viven un millón de habitantes, permanece atrapada bajo una ofensiva militar que no da tregua.
La Global Sumud Flotilla es la tercera misión humanitaria que busca romper el bloqueo israelí en Gaza tras el inicio de la guerra en octubre de 2023. Las dos anteriores fueron interceptadas por el Ejército israelí en aguas internacionales. Esta vez, participarán un barco tripulado exclusivamente por mujeres y otro por veteranos estadounidenses, junto a médicos y periodistas, con el objetivo de visibilizar la crisis humanitaria en el territorio palestino.
La violencia en Gaza no da tregua
Este viernes, el Ejército israelí declaró la Ciudad de Gaza como una “zona de combate peligrosa”, lo que anticipa una escalada de su operación militar y disminuye las esperanzas de un posible cese de hostilidades. En tanto, en las últimas horas, la Defensa Civil en Gaza reportó al menos 33 muertes, elevando a más de 63.000 el total de víctimas, en su mayoría civiles y periodistas.
Frente a este escenario, la marcha en Buenos Aires se inscribe en una red global de solidaridad y resistencia civil que busca romper el silencio. Con las calles como escenario y una flotilla humanitaria navegando el Mediterráneo, el mensaje es claro: Gaza no está sola.