Jul 23, 2022 | Deportes

De canillita a la gloria: A 55 años del debut de Carlos Bianchi

En el empate 1-1 entre Vélez y Boca en Liniers, el Virrey disputó su primer partido como futbolista profesional, dando su primer paso de un exitoso camino que lo transformaría en leyenda de ambos clubes.
Carlos Bianchi
Carlos Bianchi marcó 206 goles con la camiseta de Vélez en 324 partidos. Créditos: El Debate

Un día como hoy, pero en 1967, Carlos Bianchi debutaba como jugador profesional con la camiseta de Vélez Sarsfield. En aquella tarde, el Fortín igualó 1-1 frente a Boca Juniors en Liniers en un cotejo correspondiente al Torneo Metropolitano

La historia erigiría al Virrey como el goleador histórico de Vélez y el entrenador más laureado de los dos clubes protagonistas en dicho encuentro. Nota Al Pie repasa la historia de Bianchi en sus inicios, su recorrido futbolístico y sus números llenos de gritos de gol.

La rutina para alcanzar sus metas

Desde muy chico, Carlos Bianchi tenía el sueño de ser futbolista profesional. Estudió en un Colegio de Curas, pero su pasión por el fútbol fue más fuerte y abandonó los estudios secundarios en busca de alcanzar su meta. Sin embargo, un hecho particular aceleró su sueño.

El otrora estudiante se encontraba al límite de amonestaciones, hasta que un día, un compañero le aventó una tiza. Bianchi se desquitó al arrojarle el borrador por la cabeza, pero tuvo la mala fortuna de golpear al cura. A partir de ese momento, no volvió a pisar el colegio y se probó en las divisiones inferiores de Vélez con 14 años.       

Pero cumplir su sueño en realidad no fue nada fácil. Mientras perseguía su anhelo de ser futbolista profesional, ayudaba a su padre en un puesto de diarios y revistas, ubicado en Villa Maipú (Partido de San Martín, Buenos Aires) , cerca del estadio de Chacarita Juniors. La rutina era madrugar todos los días para vender diarios. Al mediodía llegaba a su casa a almorzar, y luego iba a entrenar al Viejo Fortín.

Carlos Bianchi
Carlos Bianchi marcó 15 hat tricks, un póker y un repóquer con la V en el pecho. Créditos: Meridiano

A los 15 años, Bianchi llegó a la tercera división de Vélez, en donde jugó durante dos años. Hasta que en 1967, cumplió el sueño que tenía desde chico y debutó como profesional a los 18 años. A partir de ese momento, dejó de trabajar con su padre y se dedicó al fútbol en donde se convertiría en una leyenda.

Don Victorio y los ojos puestos en un emblema de su talla

Victorio Spinetto, es sinónimo de sentido de pertenencia y liderazgo. Goleador e ídolo, sufrió el duro descenso en 1940 como jugador de la entidad velezana. Regresó a Vélez a la élite como entrenador en 1943 y estuvo cerca de sacarlo campeón en 1953. Dirigió al Fortín durante 14 temporadas dirigidas de manera ininterrumpida.   

Don Victorio hizo debutar a Carlos Bianchi en primera el 23 de julio de 1967. Vélez recibía a Boca en un duelo directo por la penúltima fecha del Metropolitano. Dicho certamen consistía en dos grupos de 11 equipos en ruedas de ida y vuelta con partido interzonal y los dos primeros de cada zona avanzaban a las semifinales.

Carlitos formó parte del 11 titular y fue clave, ya que asistió a Omar Wehbe, otro de los grandes ídolos del Fortín, para anotar el 1-0 parcial. Nicolás Novello igualó para el Xeneize. Vélez finaliza tercero en el grupo A, dos puntos detrás de Estudiantes de La Plata que fue el campeón al vencer a Racing en la final.

Grito de goleador y de campeón 

El año dorado de Carlos Bianchi con la V en el pecho fue en 1968. Primero, tras casi un año de su debut, tuvo su bautismo en las redes en el triunfo por 4-2 frente a Argentinos Juniors en el Metropolitano. 

Carlos Bianchi
Carlos Bianchi con la camiseta del PSG, en donde marcó 71 goles. Créditos: PSGonline

En ese mismo torneo, quedó en la historia al quebrar el récord de imbatibilidad a Amedao Carrizo, su ídolo, en el empate 1-1 frente a River Plate en Liniers. Tarzán acumuló 769 minutos con la valla invicta en ocho partidos. Fue la mejor marca del fútbol argentino, hasta que Antonio Roma lo superó al año siguiente. Hoy el récord lo tiene Carlos Barisio en 1981, que mantuvo la valla invicta con Ferro Carril Oeste con 1075 minutos.

Meses después, Carlitos se dio el gusto de gritar campeón con el club de sus amores al conquistar el Nacional de la mano de Manuel Giúdice. Fue la primera estrella de Vélez, y el único título que consiguió como jugador con el Fortín. Bianchi convirtió siete goles, uno de ellos en el recordado 11-0 frente a Huracán de Ingeniero White, la mayor goleada a favor del Fortín.

Carlos Bianchi, el rompe redes del fútbol argentino y francés  

Carlos Bianchi no paró de romper redes y en las tribunas del estadio se escuchaba el cántico: “el goleador mamá, el goleador, la para de pechito y la manda a guardar”. Carlitos es el máximo goleador histórico de Vélez con 206 gritos. 

Fue el máximo goleador en los torneos Nacionales de 1970 con 18 goles y 1971 con 36 tantos. Además, marcó un repóker en la goleada por 5-0 frente a San Lorenzo de Mar del Plata en el Nacional 1969. En ese mismo torneo marcó 12 tantos y estuvo a dos de ser el máximo goleador.  

En 1973, Carlitos tuvo su primera experiencia en el viejo continente. Primero, vistió la casaca del Stade de Reims entre 1973 y 1977, luego pasó al PSG entre 1977 y 1979, y recaló finalmente en Racing de Estrasburgo en la temporada 1979-80. Carlitos fue el máximo artillero en cinco temporadas de la Ligue 1, que lo ubica dentro del top 10 de los goleadores de dicho torneo (182 en total).

Carlos Bianchi junto a su estatua, evento que fue organizado por la Subcomisión del Hincha. Créditos: Twitter de Vélez

En 1980, Carlitos regresó al fútbol argentino para su segunda etapa en el club de sus amores. En el Campeonato Nacional de 1981, una vez más, fue el máximo goleador al anotar 15 tantos. Como dato de color, ese torneo Vélez llegó a semifinales eliminando previamente al Boca de Diego Maradona, vigente campeón del Metropolitano de ese año.

La despedida de Carlos Bianchi

El 1 de julio de 1984, Carlos Bianchi disputó su último partido con la V azulada. Aquella tarde el rival fue justamente Boca, mismo adversario al que enfrentó en su debut. Nuevamente, el cotejo se jugó en Liniers. 

La despedida no fue la esperada, ya que fue derrota por 2-1 con un doblete de Ricardo Gareca, uno de los ídolos del Fortín. Carlitos se retiró ovacionado por una multitud que se hizo presente para ver la última función del goleador en Liniers. Al año siguiente, colgó los botines con el Reims de Francia, y comenzó su etapa como entrenador.

En su etapa como entrenador, tuvo una época dorada con Vélez al conquistar seis títulos, entre ellos la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental 1994. También tuvo un exitoso paso en Boca, donde logró nueve títulos. Pero, esa ya es otra historia. El 1 de diciembre de 2015, la Subcomisión del Hincha lo homenajeó con la inauguración de su estatua. Su nombre quedó grabado eternamente en el Fortín.

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