Ago 9, 2021 | Pueblos Originarios

9 de agosto: Día Internacional de los Pueblos Originarios

En la celebración de este día, Nota al Pie habló con Felix Díaz y Oscar Farías. Les dos referentes de comunidades indígenas contaron la realidad de sus pueblos en los tiempos de pandemia.


Todos los 9 de agosto se conmemora el Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo. Este día marca la fecha de la sesión inaugural del grupo de trabajo sobre Poblaciones Indígenas de las Naciones Unidas en 1982.

Este año, la Organización de las Naciones Unidas conmemora la fecha con una temática especial: “No dejar a nadie atrás: los pueblos indígenas y el llamado a un nuevo contrato social”. La necesidad de escuchar las voces de las comunidades originarias surgió luego de que en el 2020, la pandemia por el virus Covid 19 expusiera las falencias de derechos que sufren en su vida cotidiana. 

Por eso, Nota al Pie habló con dos referentes de los pueblos originarios en el país. Uno de ellos es Oscar Farías, lonko (cacique) de la Comunidad Nahuel Payún. También brindó su testimonio Felix Díaz, presidente del Consejo Consultivo y Participativo de los Pueblos Indígenas. Ambos contaron más sobre sus costumbres, forma de vida y manera de enfrentar la pandemia. 

Un territorio mapuche en Junín 

La comunidad Nahuel Payún es de origen mapuche. Sus integrantes viven en la localidad de Junín, provincia de Buenos Aires. Oscar Farías es su lonko, es decir, el cacique. Además de él, mantienen las líneas de autoridad filosóficas y ancestrales, por lo que cada persona tiene un rol determinado. 

Esta costumbre se recuperó a fines de la década de 1990, cuando revivieron cuestiones básicas de su identidad, se conformaron como comunidad y se relacionaron con el Estado. Tal es así que desde 2010 dictan una Cátedra de Pueblos Originarios en la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA). Hoy su comunidad funciona en un espacio físico del casco urbano de Junín

¿Cómo afectó la pandemia de COVID-19 en los pueblos originarios? Créditos: Telesur.

Esta recuperación se da después de “un proceso que hemos hecho los pueblos indígenas originarios ancestrales de la Abya Yala (América), particularmente en Puelmapu, como le decimos a este territorio llamado Argentina” resaltó Oscar Farías. 

“Los procesos de aculturación que hemos sufrido por orden de Julio Argentino Roca y Domingo Faustino Sarmiento, por parte de las misiones jesuíticas y toda la jerarquía eclesiástica, a nosotros nos hizo mucho daño” se lamentó el lonko mapuche. 

El hombre lo ejemplificó realizando una analogía. “En la última dictadura militar, el ejército argentino quiso exterminar a toda una generación. El naciente Estado argentino ya surgió de esa manera, porque a nosotros también nos desaparecieron, torturaron, mataron, nos sacaron los bebés y se los entregaron a las damas de beneficencia”. 

Los números de los pueblos originarios en el país. Créditos: Nota al Pie. 

De esta forma, Farías hizo referencia a “una matriz cultural en Argentina de un Estado genocida, porque empezó a matar a sus propios hermanos”. Aseguró que es necesario hablar de ello para generar una nueva sociedad plurinacional y pluricultural. 

Los pueblos del norte

En la zona noreste del país habitan la mayoría de los pueblos indígenas, que también sufrieron los mismos procesos de aculturación a los que hacía referencia el lonko mapuche. Las comunidades wichí, pilagá, qom, nivacle, moscovi y chorotes viven en los montes de las provincias de Chaco y Formosa

Félix Díaz es autoridad del pueblo qom en Formosa y presidente del Consejo Consultivo y Participativo de los Pueblos Indígenas en Argentina. Denunció que muchas de esas personas “viven una situación muy precaria”. 

“Para nosotros ha sido dura la llegada de esta pandemia en la humanidad” afirmó. “Anteriormente la discriminación estaba oculta, pero una vez que apareció el Covid se agravó”. Ante la imposición del aislamiento obligatorio, el uso de barbijo y alcohol en gel, Felix Díaz aseguró que muchas comunidades no tienen agua para lavarse ni dinero para comprar un tapaboca o alcohol en gel. 

“El Estado condena a los indígenas que violan estas reglas de salud, pero no notan que es algo ajeno a su cultura”. El líder qom contó que muchas personas de las comunidades originarias no saben cómo generar un permiso para circular a través de la vía electrónica. “Pero el racismo aparece en la policía provincial. En Chaco, Formosa o Salta, a los indígenas los detienen pero si pasa un criollo ni siquiera lo revisan”.

Otra complejidad que agravó la pandemia tiene que ver con la continuidad educativa. “Es muy difícil el tema educación virtual porque no hay manera de acceder”, ilustró Felix Díaz. Al no tener internet las familias de les niñes ni la mayoría de las escuelas, no pueden seguir con las clases virtuales.

Igualmente, “la educación nunca funcionó” denunció el líder qom. Si bien existe una ley que menciona la instrucción intercultural bilingüe, aseguró que en el territorio no se aplica. “La mayoría de los indígenas que son maestros no están trabajando, los reemplazan los criollos de la zona”.

Por último, Díaz hizo referencia a los problemas para comprobar la identidad. “Hay un gran sector que no tiene acceso al DNI”, afirmó. Resaltó el caso del pueblo nivaclé: “en Argentina se los considera paraguayos y cuando van a Paraguay les dicen que son argentinos”. 

Otras personas no tienen los nuevos DNI en formato tarjeta, sino la vieja libreta verde. Allí no aparece el número de trámite, por lo que muchas gestiones electrónicas no se pueden realizar. “No saben cómo ingresar para ser beneficiarios del plan IFE, por ejemplo”.  

La medicina ancestral 

Pero además de resaltar las falencias que se viven en el interior de algunas comunidades de pueblos originarios, con la pandemia afloraron formas de medicina no occidental que se utilizan desde tiempos remotos. Oscar Farías, además de ser lonko mapuche es sanador, e hizo referencia a algunos de sus métodos curativos. 

“Hay un archivo en un diario de Junín, cuando nos hicieron una nota en aquel 2019 turístico” recordó Farías. “La gente venía de Europa a mirar el eclipse total de luna, y nosotros dijimos que cada vez que sucede ese fenómeno es malo para la humanidad”. 

La medicina ancestral cura las enfermedades no solo desde los síntomas, sino desde el espíritu. Créditos: Fundación Viva Sano.

Desde sus conocimientos ancestrales les mapuches analizan los movimientos del cosmos y la tierra. Sus guías espirituales advirtieron que la mapu (la tierra en mapuche) necesitaba descansar y depurarse por toda la agresión que le ocasiona el hombre. 

Por eso, elles aceptan los designios de la naturaleza. “A partir de ello reivindicamos nuestra medicina ancestral” explicó Farías, “analizamos cómo somos con  el prójimo, con nuestro entorno natural, con las hierbas medicinales, las flores, los bosques, el agua. Es decir, cómo nos relacionamos con la naturaleza y construimos el buen vivir”. 

Con respecto a la pandemia, desde la comunidad Nahuel Payún cumplen con los protocolos impuestos por el gobierno. Y en cuanto a la vacunación, tienen libre albedrío: quienes deseen vacunarse pueden hacerlo. Para quienes enfermaron de Covid, los síntomas se tratan con las propias medicinas y productos de la tierra.

“No todos los seres humanos tenemos la misma temperatura corporal” explicó Farías. “Cada sanador tiene que ver y tratar a la persona, que necesita una hierba, una terapia distinta”. 

Al igual que su bisabuela, el líder mapuche realiza una mezcla de sal, aceite, limón, a veces vinagre y un chorrito de agua tibia. Eso se aplica con un hisopo en las placas de la garganta, para impedir que el virus ingrese y la enfermedad continúe hacia el pulmón.

También utilizan mucho la cebolla y la inhalación de jugo de limón para descomprimir la mucosidad que pueda haber por el Covid. Los baños de hierbas como el laurel, la ruda y el romero, sirven para bajar la fiebre. “Siempre con esa ayuda que da el sanador espiritual, cuando intenciona para que la persona se sane y salga adelante”. 

Oscar Farías explicó que para prevenir las enfermedades es necesario llevar un buen vivir. La buena alimentación y el contacto con la naturaleza son esenciales. “La sociedad occidental de consumo incita a la competencia, al egoísmo, el individualismo. Eso genera un desequilibrio en el pensamiento. Cuando el hombre vuelva a equilibrarse vamos a tener una nueva humanidad” concluyó. Para este 9 de agosto, al igual que su par, Felix Díaz del pueblo qom, el lonko mapuche deseó “hermanarnos por una sociedad más justa e inclusiva; y la construcción de una sociedad que se asuma plurinacional y pluricultural en el respeto a todos los seres humanos”.

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