Jul 8, 2021 | Género & Sexualidad

La violencia, una ruptura de las relaciones de la comunidad LGBTIQ

Una entrevista a la Psicóloga Sandra Videla, especializada en violencia de género, quien desentraña esos comportamientos dentro del colectivo
Créditos: Diario Femenino.

La violencia de género consiste en comportamientos sociales e individuales que perpetúan el ejercicio de poder del hombre sobre la mujer a través de la violencia, generalmente dentro de relaciones de pareja. Sin embargo, ¿qué ocurre con parejas de lesbianas, gays o disidencias que no responden a la dicotomía hombre-mujer? ¿Cuál es la naturaleza de la violencia en estas relaciones?

Existe la creencia de que la violencia dentro de vínculos afectivos no interpela a las relaciones que no responden a la normativa heterosexual y cisgénero. En realidad, esto no sucede así. La violencia en la sociedad se presenta también por fuera de los roles de género y sexuales asignados. La violencia dentro de parejas LGBTI se denomina violencia intragénero.

Al respecto, Nota al Pie entrevistó a Sandra Videla, Licenciada en Psicología, quien afirma que “ya que la violencia es una conducta aprendida, visibilizar estos comportamientos es el primer paso en el camino de desaprender la conducta violenta’’.

¿Por qué surge la violencia en las relaciones afectivas o de pareja?

No existe una razón específica por la cual se pueda señalar que la violencia surja espontáneamente, por lo general es la consecuencia de distintos factores que confluyen. Teniendo en cuenta que la violencia es una conducta que se aprende, que se adquiere mediante la naturalización de comportarnos y repeticiones en la manera de relacionarnos, preguntarnos por qué surge sería desconocer la etiología de la violencia. 

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la violencia es lo que se considera como el uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad; que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones.

Hay una diferencia entre lo que llamamos violencia reactiva, y violencia estructural, esta última es aquella que es aprendida por imitación, por naturalización, legitimada en el trato cotidiano. La violencia reactiva es aquella que se manifiesta como una reacción en respuesta a algún estímulo que la hace emerger. Por ejemplo, descubrir algo doloroso, una mentira, etc, puede resultar en una reacción violenta. 

Cabe aclarar, que a la violencia de género se le suma una característica, se trata de entender que es el acto violento ejercido por los varones por sobre las mujeres, basado en una relación desigual de poder y opresión. 

 ¿Qué ocurre con las parejas o vínculos afectivos de personas LGBTIQ+? 

En las parejas o vínculos sexo afectivos, o afectivos de las personas incluidas en el colectivo LGBTIQ+, ocurre lo mismo que en las parejas cisheteronormativas. No hay indicios para pensar que pudieran ser distintos.  

Tendríamos que preguntarnos cuál es el prejuicio que aparece que haga suponer que las personas con diferentes identidades de género u orientación sexual pueden tener diferentes maneras de vincularse. 

¿Existe una invisibilización de la violencia intragénero en la sociedad?

La violencia intragénero, supone una invisibilización de la misma magnitud que la violencia en general. Se debe a la naturalización de las conductas violentas, asumidas como “normales’’ y ‘’legítimas” aprendidas en lo cotidiano; respondiendo a modelos socio-culturales en diversos contextos. Es decir que depende de la región, cultura, y tiempos.  

La violencia intragénero, difiere de la violencia de género en que puede darse en distintos ámbitos y modalidades, sin la connotación de diferencia de poder por la condición de género.

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