
Vecinos y especialistas reclamaron medidas para proteger el sitio arqueológico La Noria, ubicado en el Parque Ribera Sur, ante el avance de las obras de transformación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez. En el lugar fueron identificados restos de antiguas ocupaciones humanas prehispánicas, con materiales cuya antigüedad se ubica entre los siglos XII y XV.
La preocupación se centra en los sectores que todavía no fueron explorados en profundidad y en la falta de incorporación del sitio en la cartografía oficial. La Junta de Estudios Históricos y Culturales de Villa Lugano y Villa Riachuelo solicitaron información sobre las intervenciones previstas y medidas concretas para garantizar la preservación del patrimonio arqueológico, histórico, ambiental y paisajístico del área.
La semana pasada, referentes vecinales llevaron nuevamente el reclamo a la Legislatura porteña y pidieron que La Noria sea contemplada en el proceso de transformación del autódromo. Durante el encuentro, integrantes de la Comisión de Turismo y Deportes manifestaron su disposición a abrir un canal de diálogo con el área correspondiente del Gobierno porteño para conocer las medidas previstas para proteger el sitio.
Mientras tanto siguen las obras sobre el complejo deportivo de la Comuna 8. Los trabajos están a cargo de AUSA, comenzaron en enero y tienen finalización prevista para fin de año. El proyecto fue impulsado por el Gobierno porteño junto con Tilke Engineers & Architects, especializada en el diseño y modernización de circuitos.
La nueva configuración prevista para el MotoGP tendrá 4,3 kilómetros y 14 curvas, mientras que la alternativa proyectada para la Fórmula 1 alcanzará los 4,87 kilómetros y tendrá 15 curvas.
Además, desde el 20 de julio está previsto intervenir el sector donde actualmente funciona el kartódromo para permitir la prolongación de la horquilla del nuevo circuito. El kartódromo será trasladado al Parque Ribera Sur, una decisión que incrementó la preocupación vecinal por el destino del espacio verde y las condiciones en que se realizarán las obras.
En abril, el Gobierno porteño dispuso mediante el Decreto 151/2026 otorgar al Fideicomiso de Administración Autódromo “Oscar y Juan Gálvez” la administración del Parque Ribera Sur, ubicado sobre la avenida General Paz y la avenida 27 de Febrero. Para las organizaciones vecinales, el cambio de administración generó interrogantes sobre el futuro del parque y la protección del patrimonio existente.
El reclamo por la cartografía y los estudios arqueológicos
Uno de los principales puntos planteados por la Junta es que La Noria figura en el registro establecido por la Ley 25.743, pero no estaría incorporada de manera adecuada en las planchetas de planificación urbana. La organización pidió que el Gobierno porteño explique por qué el sitio no fue incluido en la cartografía oficial y qué medidas de protección se adoptaron antes del inicio de las obras.
También solicitó información sobre la realización de estudios de impacto arqueológico, la intervención del área de Patrimonio de la Ciudad en la planificación y la existencia de protocolos para actuar ante posibles nuevos hallazgos. En esa línea, los vecinos reclaman que cualquier movimiento de suelo sea precedido por estudios arqueológicos y que especialistas supervisen las tareas durante la ejecución de las obras.
El planteo incluye además cuestiones ambientales. Las organizaciones pidieron precisiones sobre el impacto de las intervenciones en el Parque Ribera Sur, particularmente por la reducción de superficies absorbentes, y sobre los mecanismos de participación ciudadana utilizados durante el proceso.
La Noria, un sitio arqueológico prehispánico
El Sitio La Noria, registrado bajo el número 150 de la Ley Nacional 25.743, fue identificado a partir de investigaciones arqueológicas que permitieron encontrar materiales correspondientes a los siglos XII al XV. Se trata de evidencias de ocupaciones humanas anteriores en varios siglos al establecimiento colonial.
Entre los hallazgos aparecen los denominados “negativos de postes”, evidencias que permiten reconstruir la existencia de estructuras habitacionales y, de acuerdo con la documentación aportada por los vecinos, la presencia de un poblado. Para los investigadores y las organizaciones que siguen el caso, estos hallazgos amplían el conocimiento sobre las formas de ocupación del territorio en el área y refuerzan la necesidad de estudiar los sectores que todavía no fueron intervenidos.
A su vez, La Noria fue señalizada como espacio de divulgación patrimonial. La cartelería instalada por Arqueocoop, la Junta de Estudios Históricos y Culturales de Villa Lugano y Villa Riachuelo y el Colectivo Ribereño, a través de Mecenazgo Cultural, contribuyó a presentar el lugar como un museo al aire libre.
La advertencia de la Cátedra UNESCO
La preocupación también llegó al ámbito académico internacional. La Cátedra UNESCO de Paisajes Culturales y Patrimonio de la Universidad del País Vasco, que participó de las investigaciones en La Noria, envió una carta al secretario de Deportes de la Ciudad para expresar su preocupación por la situación del sitio.
Su director, Agustín Azkarate, recientemente distinguido con el Premio Euskadi de Investigación, solicitó que se adopten medidas para garantizar la protección del patrimonio arqueológico. “El progreso urbano no debe reñir con la preservación del patrimonio, sino integrarlo como un valor estratégico”, señaló.
El reclamo vecinal y académico apunta así a que la transformación del Autódromo Gálvez avance junto con medidas concretas para identificar, estudiar y preservar las evidencias arqueológicas existentes en el Parque Ribera Sur.

