
Jorge Macri oficializó la semana, a través del decreto Nº 83/2026, la apertura de un plan de retiros voluntarios para empleados públicos en el marco de una reforma estatal. La medida lleva la firma del jefe de Gobierno porteño junto al ministro de Hacienda, Gustavo Arengo, y el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, y estará vigente hasta el 31 de mayo.
Según detalla el documento, el régimen de retiros voluntarios está dirigido exclusivamente a empleados de la Carrera de Administración Pública del Poder Ejecutivo de la Ciudad que cumplen con los siguientes requisitos: tener 45 años o más, al menos cinco años de antigüedad y un mínimo de un año en planta permanente.
A su vez, también se detalla que no se podrán sumar al régimen trabajadores considerados esenciales o “críticos”, aquellos con sumarios administrativos pendientes, ni quienes, al 31 de diciembre de 2026, tengan 65 años o más y cumplan con los requisitos para jubilarse.
Cabe mencionar que a quienes se adhieren al plan se les ofrecerá una compensación no remunerativa calculada sobre el salario neto habitual, pagadera en hasta 48 cuotas mensuales consecutivas. Además, quienes opten por el retiro voluntario no podrán reingresar a la administración porteña por un período de cinco años.
Desde el Gobierno porteño explicaron que el fin de la medida es “adecuar” el perfil de la planta estatal a las necesidades tecnológicas actuales, promoviendo la salida de parte del personal tradicional para, en paralelo, incorporar profesionales con formación en áreas vinculadas a la tecnología.
La medida se da en el marco de una reforma del Estado que el macrismo local lleva adelante desde 2024 y que ya incluyó la eliminación de más de 10.000 contratos de asesores y cargos políticos, así como la supresión de áreas, direcciones y secretarías consideradas redundantes o poco eficientes.

