
La inflación en Argentina sigue siendo un tema central en la agenda económica, con el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas y se destaca como el principal impulsor del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Tras un incremento del 2,9% en enero, donde los alimentos y bebidas registraron un alza del 4,7% y fueron la división de mayor aumento, las primeras semanas de febrero de 2026 muestran una continuidad en esta tendencia, según informes de diversas consultoras privadas.
El dato de enero, que marcó el quinto mes consecutivo de aceleración inflacionaria, se vio influenciado por el comportamiento de los precios estacionales (5,7%), el IPC núcleo (2,6%) y los regulados (2,4%). Las divisiones con menores variaciones fueron Educación (0,6%) y Prendas de vestir y calzado (-0,5%).
Proyecciones de inflación para febrero
Las consultoras monitorean de cerca la evolución de los precios. EcoGo proyecta una inflación de alimentos entre 2,6% y 2,8% para febrero. Durante la primera semana del mes, la variación en alimentos dentro del hogar fue del 2,6% y fuera del hogar del 2,4%, promediando un 2,6%.
En la segunda semana, este índice se aceleró al 2,8%, con un 2,9% para alimentos dentro del hogar y un 2,1% fuera del hogar. En consecuencia, EcoGo estima un IPC general para febrero entre 2,7% y 3%, señalando una aceleración en el precio de la carne como un factor de presión adicional.
Además, advierten sobre posibles aumentos en el componente de esparcimiento debido a la demanda estacional por los feriados de Carnaval.
Por su parte, Econviews registró una suba del 0,6% en la segunda semana de febrero, destacando un incremento del 2,3% en la carne y una baja del 0,5% en verduras. Para las cuatro semanas del mes, esta consultora estima un aumento del 2,2% en el rubro de alimentos.
LCG observó una disminución en la variación semanal, pasando de un 2,5% en la primera semana a un 1% en la segunda, lo que ubicaría el promedio mensual en 2,4%.
Analytica reportó una variación del 0,6% en alimentos y bebidas del Gran Buenos Aires (GBA) durante la primera semana, proyectando un promedio mensual cercano al 2,6%.
Perspectivas a mediano plazo
A pesar de la aceleración de enero, la consultora Invecq sostiene que esto no implica el fin del proceso de desinflación. Atribuyen la dinámica actual a la inercia inflacionaria y a la mayor incidencia de componentes estacionales y regulados que, tras haber moderado el índice en 2025, ahora ejercen presión alcista.
Invecq estima una inflación para febrero del 2,5%, lo que representaría una leve desaceleración respecto a enero.
Para el primer semestre de 2026, Invecq proyecta una inflación del 2,2%, que descendería al 1,5% en el segundo semestre, cerrando el año en un 25% anual.
La consultora enfatiza que los procesos de desinflación no son lineales y que la trayectoria de precios sigue fuertemente condicionada por la dinámica de los estacionales y regulados.

