
El informe subraya que la inseguridad y el delito (46,5%) se mantienen como la principal preocupación de los argentinos, seguidos de cerca por los bajos ingresos personales y familiares (43,9%) y la persistente inflación y los precios (34,8%).
La corrupción política (28,4%) también figura entre los temas que más inquietan a la población, reflejando una desconfianza arraigada en las instituciones.
En el ámbito económico, la percepción es mayoritariamente negativa. Un abrumador 70,7% de los encuestados considera que su situación económica familiar ha empeorado o se ha mantenido igual de mal en los últimos meses.
Solo un 29,3% reporta alguna mejora o estabilidad positiva. Las expectativas a futuro no son más alentadoras: el 59,7% anticipa que su situación económica estará peor o igual de mal dentro de seis meses.
La dificultad económica se traduce en estrategias de supervivencia cotidianas. El 57,1% de los hogares se vio obligado a recurrir a préstamos o financiación para cubrir sus gastos. Esto incluye pedir dinero a familiares o amigos (16,1%), utilizar tarjetas de crédito pagando el mínimo o en cuotas (12,8%), solicitar préstamos en plataformas como Mercado Pago (10,4%) o a bancos (10,2%).
La gestión de Milei bajo la lupa de la opinión pública
La evaluación de la gestión del Gobierno Nacional presenta un panorama dividido. Si bien un 44,9% la califica como “muy buena” o “buena”, un 47,6% la considera “mala” o “muy mala”. Esta polarización se refleja también en el impacto percibido de las políticas gubernamentales en la vida cotidiana: el 55,6% reporta un impacto negativo, frente a un 36,2% que lo percibe como positivo.
En cuanto a la capacidad del Gobierno Nacional para resolver los problemas del país, las opiniones también están divididas, con un 44,9% que cree que tiene “mucha” o “algo de capacidad”, mientras que un 48,5% opina que tiene “poca” o “nada de capacidad”. La dirección del país genera similar controversia: un 41,9% considera que el rumbo es “muy correcto” o “correcto”, mientras que un 48,8% lo califica de “equivocado” o “muy equivocado”.
El Índice de Confianza Pública (ICP) se sitúa en 2,08, lo que indica una zona de confianza moderada o estable. Sin embargo, este promedio esconde diferencias significativas entre segmentos. Los votantes de La Libertad Avanza (LLA) muestran el ICP más alto (3,12), seguidos por los trabajadores independientes (2,58) y los usuarios de prepaga (2,48), quienes se muestran más optimistas.
En contraste, los votantes de “Fuerza Patria” (peronismo/kirchnerismo) registran el ICP más bajo (1,18), indicando un profundo pesimismo.
La coyuntura y el debate de las reformas del Gobierno
El paquete de reformas impulsado por el Gobierno, que incluye aspectos laborales, tributarios y penales, genera un fuerte desacuerdo en la población. Un 45,4% de los encuestados se manifiesta “en desacuerdo” o “muy en desacuerdo” con estas medidas, superando al 33,0% que se declara “muy de acuerdo” o “de acuerdo”. Un 21,6% aún no tiene una opinión formada o no cuenta con suficiente información.
Un punto a favor de la gestión fue la evaluación de la respuesta del gobierno ante los incendios forestales en la Patagonia, donde un 59,1% la consideró “muy buena” o “buena”. No obstante, la situación económica personal y familiar impactó negativamente en las vacaciones de verano, con un 63,0% de los encuestados evaluando su experiencia como “mala” o “muy mala”.
El informe de Proyección Consultores ofrece una instantánea de una Argentina compleja y dividida. Las preocupaciones económicas y la polarización política marcan la agenda, mientras que la gestión de Milei enfrenta un escrutinio constante.
El camino hacia las elecciones de 2027 se presenta desafiante, con un electorado que, si bien muestra un apoyo significativo a La Libertad Avanza, también expresa un fuerte descontento con las políticas de reforma y la situación económica actual. La capacidad del gobierno para abordar estas preocupaciones y unificar a la sociedad será crucial en los meses venideros.

