
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) anunció que las Américas perdió su estatus como región libre de transmisión endémica del sarampión. La decisión se tomó luego de una reunión de la Comisión Regional de Monitoreo y Reverificación de la Eliminación del Sarampión, la Rubéola y el Síndrome de Rubéola Congénita (RVC), donde se determinó que el virus se restableció en Canadá, circulando durante al menos 12 meses.
Al respecto, el director de la OPS, Jarbas Barbosa, señaló que “esta pérdida representa un retroceso, pero también es reversible”. A su vez, remarcó que “mientras el sarampión no se elimine a nivel mundial, nuestra región seguirá enfrentando el riesgo de reintroducción y propagación del virus entre las poblaciones no vacunadas o con vacunación incompleta”. “Sin embargo, como ya lo demostramos anteriormente, con compromiso político, cooperación regional y una vacunación sostenida, la región puede interrumpir nuevamente la transmisión y recuperar este logro colectivo”, aseguró.
Vacunarse es la clave
Al 7 de noviembre de 2025, se notificaron 12.593 casos confirmados de sarampión en diez países (cerca del 95% de los casos de la región se concentran en Canadá, México y Estados Unidos), lo que supone un aumento de 30 veces en comparación con 2024. Además, se registraron 28 muertes: 23 en México, tres en Estados Unidos y dos en Canadá.
En Canadá, México, Estados Unidos, Bolivia, Brasil, Paraguay y Belice persisten brotes activos, la mayoría asociados a casos importados. Desde la OPS advirtieron que la transmisión afectó principalmente a comunidades con baja cobertura de vacunación; el 89% de los casos corresponde a personas no vacunadas o con estado vacunal desconocido. Los niños menores de 1 año son el grupo más afectado, seguidos por los de 1 a 4 años.
El sarampión es altamente contagioso y una sola persona infectada puede transmitirlo a hasta 18 personas más. Puede causar complicaciones graves como neumonía, encefalitis, ceguera y la muerte. Los brotes también alteran la vida cotidiana y generan una presión adicional sobre los sistemas de salud.
La vacunación sigue siendo la medida más eficaz de protección. En los últimos 25 años, la vacuna contra el virus evitó más de seis millones de muertes en las Américas, y se estima que previno alrededor de 15 millones de muertes en los últimos 50 años. No obstante, en 2024 la cobertura regional de la segunda dosis de la vacuna contra el sarampión, la rubéola y las paperas (SRP2) fue, en promedio, del 79%, por debajo del 95% necesario para prevenir brotes. Solo el 31% de los países alcanzó una cobertura de 95% o más para la primera dosis, y únicamente el 20% logró ese nivel para la segunda dosis.
“Hoy, más que lamentar la pérdida de un estatus regional, hacemos un llamado a todos los países para redoblar esfuerzos, fortalecer la vacunación, la vigilancia y la respuesta oportuna ante los casos sospechosos, llegando a todos los rincones de las Américas”, dijo Barbosa. “Como Región, hemos eliminado el sarampión dos veces. Podemos hacerlo una tercera vez”, reiteró.
Para recuperar el estatus de eliminación, un país debe demostrar la interrupción de la transmisión endémica durante al menos 12 meses consecutivos, respaldada por datos completos de vacunación, vigilancia y respuesta a brotes.
Canadá presentará e implementará ahora un plan de acción conforme al marco regional de la OPS, centrado en incrementar la cobertura de vacunación, reforzar los sistemas de vigilancia y asegurar respuestas rápidas ante brotes, con el objetivo de frenar la transmisión endémica y recuperar la eliminación del sarampión.
Las recomendaciones de la RVC
Frente a este escenario, la RVC llamó a continuar con el fortalecimiento de las actividades de vigilancia, inmunización y respuesta rápida a brotes ante cada caso sospechoso. Además, recomendó a los países a ampliar y consolidar los registros electrónicos de vacunación, conforme a las directrices de la OPS, y mantener una vigilancia de laboratorio sostenible mediante la asignación de recursos financieros y humanos suficientes.
Para los casos sospechosos con factores de riesgos clínicos y epidemiológicos y resultado negativo de IgM para sarampión (con muestras tomadas dentro de los 0 a 3 días tras el inicio del exantema), sugirió realizar pruebas de PCR para confirmar o descartar infección.

