
Hoy es el mejor momento para apreciar la tierra que nos sostiene. Como todos los años desde 1963, este 7 de julio se conmemora el Día Nacional de la Conservación del Suelo.
Se estableció en memoria del Dr. Hugh Hammond Bennet, un investigador estadounidense que trabajó en la preservación de la integridad del suelo. “Como fuente de alimentos para toda la humanidad debe ser objeto de la consideración inteligente y permanente que merece una riqueza tan indispensable”, afirmaba.
“La ciencia debe dedicar inevitablemente una proporción creciente de sus esfuerzos a los problemas de mantenimiento y mejoramiento del suelo productivo. Y dado que la sociedad entera depende absolutamente de la producción del suelo para su existencia presente, la sociedad entera debe participar de esas responsabilidades”, concluía.
Décadas más tarde, observamos la necesidad de la preservación del suelo. No sólo como tierra en la cual producimos nuestro sustento, sino como hábitat de todos los seres vivos en el planeta. Por eso, en Nota al Pie repasamos cómo se utiliza el suelo en Argentina.

Menos bosque nativo y más tierras de cultivo
Así lo determinó el informe Dinámica de la cobertura y uso del suelo en Argentina en las décadas comprendidas entre 2000 y 2020. Lo publicó el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en octubre de 2024.
El estudio reveló cambios significativos en las categorías de uso y cobertura de las tierras, impulsados por la expansión agrícola y las políticas de uso del suelo.
En ese sentido, desde 2000 al 2010, observaron una notable conversión de pastizales y tierras forestales en tierras de cultivo, con un incremento de aproximadamente 6 millones de hectáreas en la superficie cultivada.
“Este fenómeno, asociado con la expansión de la frontera agrícola, tuvo un impacto directo en la disminución de los pastizales y bosques nativos, especialmente en la región del Parque Chaqueño”, aseguraron.
Por eso, destacaron la necesidad de fortalecer las políticas de conservación de bosques y pastizales para evitar la pérdida de biodiversidad y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
En cuanto a la segunda década analizada (2010-2020), descubrieron una reducción en la tasa de conversión de tierras, “lo que sugiere una posible estabilización del uso del suelo, aunque la transición de tierras forestales a cultivos continuó siendo significativa”.
El análisis remarca la importancia de “fomentar estudios que analicen el impacto socioeconómico de los cambios en el uso del suelo y desarrollen estrategias de agricultura sostenible, vitales para una gestión integral y efectiva del territorio”.
Para conocer la realidad de los monocultivos en Argentina y qué puede hacer la agroecología para el cuidado del suelo, podés leer esta entrevista de Nota al Pie a la especialista Carla Poth.

La entrega de los bienes comunes en Argentina
La lucha por los recursos naturales en el país no se limita al suelo. En Mendoza, asambleas ambientalistas denuncian la entrega de permisos de agua en zonas restringidas a diferentes empresarios.
En diálogo con Canal Abierto, las Asambleas por el Agua en Mendoza aseguraron que Sergio Marinelli, superintendente del Departamento General de Irrigación de Mendoza, entregó nueve permisos de agua.
Uno de ellos fue al empresario Eduardo Elsztain (a través de su empresa CRESUD S.A.), que alojó al presidente Javier Milei durante más de dos meses en el Hotel Libertador, de su propiedad.
Los otros permisos fueron para Chimpay La Rioja S.A. -del empresario coreano Young Woo-, Grappolo S.A. -una bodega- y Pedro García Mateo.
Se trata de pozos que fueron autorizados en febrero de 2025, en la Subcuenca El Carrizal (margen derecha del río Mendoza), en la localidad de Agrelo. Según afirmaron, esta zona se declaró en restricción en agosto de 2024 mediante la Resolución 1108, firmada por el mismo Marinelli.
Expresaron que la decisión contradice informes técnicos, jurídicos y científicos que recomiendan mantener la limitación para extraer agua de un acuífero considerado vulnerable.

