Ago 8, 2022 | Sociedad

Mario Poli en San Cayetano: “La inflación es asfixiante”  

El Arzobispo Mario Poli se refirió a la crítica situación que viven millones de argentines durante la celebración de San Cayetano, el patrono del trabajo.
El Arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli, fue crítico con la situación actual del país. Remarcó que la inflación asfixia y genera miseria. Crédito: Pepe Mateo, Télam.

Cada 7 de agosto se conmemora el día de San Cayetano, el patrono del pan y del trabajo. Miles de feligreses se acercaron a su santuario, ubicado en Cuzco 150, en el porteño barrio de Liniers, para pedir y también para agradecer. En ese marco, el Arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli fue crítico respecto a la grave situación de inflación que golpea al país.

Pasadas las 11 horas, Poli encabezó la misa central en el santuario de Liniers, donde congregaron miles de fieles. Allí remarcó que el pan, el alimento de la vida, cada vez se hace “más inalcanzable a causa de la inflación asfixiante que padecemos y que genera miseria”. 

La misa se desarrolló luego de la marcha que llevaron a cabo movimientos sociales desde el santuario hasta la Avenida 9 de julio. “Esta Argentina nos duele a todos”, continuó manifestando en la primera peregrinación que se realiza desde la pandemia del Covid-19.

La solidaridad en medio de la crisis

En su homilía, el Arzobispo se refirió al relato o parábola “del buen samaritano”. Le pidió a los miles de fieles que se acercaron a celebrar a San Cayetano, que se dejen “interpelar por la parábola, capaz de poner de manifiesto las actitudes solidarias y fraternas que permitan reconstruir esta Argentina que nos duele a todos”.

Más de 7 cuadras de fila formaron los fieles, con sus espigas en las manos, para ingresar al Santuario de San Cayetano, que volvió a abrir tras dos años debido a la pandemia. Crédito: Pepe Mateo, Télam.

“El ejemplo del buen samaritano nos devuelve a una mirada solidaria de la realidad, no para escandalizarnos, que de nada sirve, sino para conmovernos y comprometernos. Mientras tanto, supliquemos el pan de cada día, como nos enseñó Jesús en el Padre Nuestro”, sostuvo.

“Cómo no pensar en la cantidad creciente de hermanos y hermanas que se acercan cotidianamente a los comedores y merenderos, en los adultos mayores, que no pueden comprar sus remedios, en las familias cuyos ingresos son cada vez más insignificantes”, agregó.

Con un tono crítico sobre la realidad social que golpea a los sectores más vulnerables, remarcó: “Como reza una canción religiosa ‘No es posible morirse de hambre en la tierra bendita del pan, no es posible’”.

El pan de la unión y el trabajo

“El pan que se pide para todos, el que se logra con el propio trabajo es un clamor de justicia”, señaló. También hizo referencia a la unión que debe haber entre les argentines, superando toda grieta que divide, sin importar la ideología o el interés político. 

Poli destacó el trabajo de “muchos cayetanos anónimos” y de la solidaridad que permitirá reconstruir el país. Crédito: Pepe Mateo, Télam.

“Cuando pasemos frente a la imagen de San Cayetano confiemos en nuestras necesidades y no olvidemos pedir por la Patria de todos, la Patria de todos, sin grietas”, indicó. 

Además, destacó la importancia de aquelles que sacrifican parte de su vida para ayudar y solidarizarse con otres, con el fin de mantener la esperanza. En ese sentido, destacó la labor de “muchos cayetanos anónimos” y pidió adoptar medidas solidarias y fraternas que permitan reconstruir la Argentina.

Destacó que hay “hombres y mujeres que no pasan de largo ante el dolor de los que están en la banquina del camino de la vida”. “Son los samaritanos de nuestros días que comparten sus tiempo y sus bienes y sin medir sacrificios renuevan en el cuerpo social el anhelo de felicidad que Dios ha puesto en el corazón de cada ser humano: la esperanza”. Para Poli la esperanza es “la virtud que sostiene en las pruebas y nos hace esperar tiempos de encuentro y de paz entre los argentinos”.

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