Jun 23, 2022 | Política, Sociedad

Mil muertos por el terremoto en Afganistán

Luego de conocerse el temblor de magnitud 5,9, las autoridades informaron que hay más de 600 heridos y se espera que el número aumente a medida que se registre información de aldeas montañosas remotas.
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Las precarias condiciones habitacionales en Afganistán profundizan el daño causado por el sismo. Crédito: AP

Un terremoto de magnitud 5,9 sacudió el miércoles una zona cercana a Khost, una región aislada en la frontera con Pakistán. Al menos 1.000 personas murieron y 1.500 resultaron heridas. Los funcionarios temen que el daño escale y piden ayuda a la comunidad internacional.

La situación en Khost luego del terremoto

Según la Organización de Naciones Unidas (ONU) hay alrededor de 2.000 casas destruidas. En ese marco, un gran número de civiles pasó la noche durmiendo en refugios improvisados al aire libre, como tiendas de campaña. El panorama de destrucción es total: aldeas arrasadas, hogares reducidos a escombros y muchos cuerpos envueltos en mantas sobre el suelo.

Se trata del terremoto más grave desde el de Haití en agosto de 2021, en el cual el saldo de víctimas superó las dos mil. “Está lloviendo y las casas están destruidas. No hay lugar donde refugiarse, ni comida. Hay gente aún atrapada entre los escombros. Necesitamos ayuda de inmediato», señaló Mohammad Amin Huzaifa, responsable de Información y Cultura de la provincia de Paktika

En tanto, según indicó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el sismo se produjo a 10 kilómetros de profundidad, hacia la 1:30 h del miércoles. Además, se reportó un segundo temblor de magnitud 4,5 casi sobre el mismo lugar y en el mismo horario. “Gran parte de la región es montañosa y los desplazamientos son difíciles”, declaró el ministro de Desastres Naturales, Mohamad Abas Akhund.

BBC 1
La zona afectada se encuentra dentro de la provincia de Paktika, al sudeste del país. Crédito: BBC

Crisis humanitaria en Afganistán

La catástrofe irrumpe en Afganistán en un momento de profunda vulnerabilidad. Décadas de conflictividad social, desastres relacionados al clima y dificultades económicas extremas sitúan al país de Medio Oriente en un escenario muy delicado, donde el daño se multiplica. La inestabilidad política, producto de casi veinte años de invasión estadounidense, se expresa en un sistema de salud muy deteriorado. El desempleo y el precio de los alimentos se disparó desde finales del año pasado y millones de afganos padecen hambre.

“Aunque el desastre esté localizado, la escala de las necesidades humanitarias será enorme”, indicaron desde la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR). La ONU anunció una movilización inmediata para fortalecer las tareas de asistencia dado que los servicios de rescate del país, colapsados, no están adaptados para resistir eventos naturales de esta envergadura.

Asimismo, la información es limitada porque las telecomunicaciones están interrumpidas en áreas remotas, sumado a las malas condiciones climáticas. Alakbarov, Representante Adjunto de la ONU en Afganistán, calcula que será necesaria una ayuda de 15 millones de dólares para responder al desastre, cifra que probablemente se incremente a medida que se actualicen los datos.

OMS Afganistan
Ante la falta de respaldo general de otros Estados, el gobierno talibán depende enteramente de los organismos multilaterales como la OMS y la ONU. Crédito: OMS

Ayuda internacional limitada

A la situación vulnerable de Afganistán que empeora minuto a minuto, se suma la complejidad del frente externo. Muchas organizaciones se retiraron del país después de que los talibanes tomaron el poder en agosto pasado, tras el retiro de las tropas estadounidenses. De todos modos, el sector político que hoy conduce las riendas desplegó recursos de emergencia y ofreció indemnizaciones a las familias de las víctimas. Este miércoles pidieron “el generoso apoyo de todos los países, organizaciones internacionales, particulares y fundaciones”.

Ejecutar un dispositivo de rescate será un gran desafío para los talibanes, desprovistos de gran parte de la asistencia internacional por las sanciones impuestas. El recorte del suministro de dólares para el sector bancario es tan solo uno de los obstáculos. Sin embargo, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU mencionó que colaborarán con los esfuerzos de rescate enviando equipos a la zona afectada por el terremoto.

El bloqueo al financiamiento se suma al corte de relaciones diplomáticas en general. Aún así, la Organización Mundial de la Salud (OMS) brindó asistencia y reunió a un contingente de médicos y personal de emergencia. Si bien reconoce haber movilizado “todos los recursos”, la ayuda es limitada y no será suficiente.

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