Jun 17, 2022 | Actualidades, Política

Los niveles de pobreza e indigencia aumentan en niñes y adolescentes

Un informe de la UCA evidencia que la seguridad alimentaria para estos sectores no está garantizada en el país. Nota al Pie dialogó con Nicolás García Balus, investigador del Observatorio de la Deuda Social Argentina.
A lo largo de la última década, se registran niveles de inseguridad alimentaria por encima del 20% de la población, con picos de 29,3%, 30% y 37% en 2018, 2019 y 2020. Crédito: Tiempo Argentino.

El pasado jueves 16 de junio, en el marco de los Seminarios Académicos Agenda para la Equidad 2022, el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA UCA) realizó la presentación del informe que realizaron denominado Condiciones de vida y desarrollo de la Infancia: Continuidades y rupturas de la salida de la pandemia. El informe se realiza en el país desde 2007, y este año demostró que los niveles de pobreza e indigencia aumentan.

El simposio contó con la participación de Ianina Tuñón, coordinadora del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia; el Dr. Rodolfo Pablo Moreno, presidente de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), y Angela Gentile, pediatra y coordinadora del observatorio de SAP y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

En diálogo con Nota al Pie, Nicolas García Balus, investigador del ODSA UCA, contó que al realizar el relevamiento de los datos se encontraron no sólo con la complejidad correspondiente a los indicadores estudiados, sino también con la metodología implementada. Esto se debe a que, por la pandemia, el relevamiento fue mixto. Es decir, presencial y telefónico. 

“Poder comprender y moderar los sesgos que tienen este tipo de metodologías a la hora de captar los datos, sumado el hecho de entender qué parte de los efectos que estamos viendo en nuestros indicadores se deben a posibles distorsiones y qué efectos reflejan la realidad, fue desafiante”, aseveró García Balus.

La presentación del informe está disponible en Youtube. Crédito: Canal de Youtube “SIED UCA”.

Cronicidad de la pobreza en niñes y adolescentes

Tuñón resaltó que en su observación dieron cuenta de un crecimiento sostenido en las ayudas alimentarias directas, específicamente en las infancias.

Asimismo, la coordinadora de ODSA explicó que su informe mostró que les niñes se concentran en hogares donde los padres “no logran conseguir el dinero necesario para cubrir la canasta básica”.

“Fundamentalmente los indicadores de pobreza y salud son alarmantes. Los niveles de pobreza siguen siendo altísimos”, añadió García Balus. En la misma línea, comentó: “Sabemos que esto termina constituyendo problemas para el desarrollo de los niños a futuro, tanto para poder salir de la pobreza como para desarrollar capacidades, etcétera”.

Niveles de pobreza e indigencia: 6 de cada 10 niñes y adolescentes residen en hogares pobres en términos monetarios. Crédito: SIED UCA.

Respecto a la salud, el investigador de ODSA manifestó que la falta de controles médicos tuvo un gran salto en 2020, lo cual se mantuvo en 2021. “Hubo una mejoría, pero no llega a volver a los niveles pre pandémicos, demostrando un rezago de la pandemia”, informó García Balus. 

Finalmente, el entrevistado manifestó un empeoramiento de los indicadores de trabajo infantil, que habían mejorado en 2020. 

“Entendemos que debido al contexto pandémico, los niños que realizaban trabajos informales fuera del hogar no podían hacerlo. En 2021 se vio una recuperación de ese trabajo infantil pero todavía no llegando a niveles prepandémicos”, expresó García Balus.

Niveles de pobreza e indigencia en niñes y adolescentes

En cuanto a la educación, el estudio reveló que, entre 2019 y 2021, hubo una gran migración al sector estatal desde los colegios privados. 

“Esta migración se ve fundamentalmente por parte de los niños que corresponden a hogares en estratos medios no profesionales. Esto coincide con los estratos y el sector de la población que tuvo una pérdida de ingresos durante 2020”, explicó el entrevistado. 

Además, mencionó que vieron retrocesos en la enseñanza de idioma extranjero y de computación. “Esto es transversal a todos los estratos”, explicó.

En 2021, 3 de cada 10 niñes y adolecentes, de entre 5 y 17 años, carece de conexión a internet en sus hogares. Crédito: La voz de misiones.

“Los adolescentes quedan invisibilizados porque no están en la agenda, pero siguen siendo niños”, criticó Tuñón. También afirmó que el estudio revela que hay una cronicidad en la pobreza. 

Por último, Pablo Moreno explicó que desean que les dirigentes económicos, políticos y sociales tomen conciencia sobre los problemas graves que enfrenta todavía la niñez y la adolescencia en nuestro país. 

“El fracaso en responder a los determinantes sociales y ambientales de la salud afectará a los niños y los adultos en el curso de su vida. Al igual que en otros problemas de salud pública, la salida es colectiva y comunitaria”, concluyó el presidente de SAP.

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