May 16, 2022 | Sociedad

Marilú presente hoy y siempre en el Chaco

El femicidio que demostró la complicidad y ausencia del Estado, hoy busca redimirse a través de promesas incumplidas y con un ciclo de capacitaciones. Nota al Pie dialogó con Juan Carlos Robledo y Sofia Cáceres, hermano y cuñada de la víctima.
Marilú presente hoy y siempre
En el barrio de la víctima hay un mural dedicado a Marilú y su familia. Crédito: Diario Norte.

Este lunes 16 vuelve al centro de la escena el trágico – y esperado – final de un caso de violencia de género ocurrido el pasado octubre en Chaco. Durante varios meses, Marilú Robledo pidió ayuda: 24 denuncias, 24 gritos de auxilio que dio a la Justicia. Su femicida y padre de sus tres hijes, Héctor Daniel Gutiérrez, terminó con su vida luego del hecho. Antes, golpeó y apuñaló a la última pareja de la joven, Lucas Cáceres.

Hoy, en el que iba a ser el cumpleaños número 28 de Marilú, solo queda seguir con la exigencia de justicia y las movilizaciones para que no se vuelva a repetir la violencia sobre ninguna mujer ni disidencia.

El cinismo, el egoísmo y la crueldad se hicieron presentes en esa fatídica noche del 15 de octubre de 2021, en la que Héctor Daniel Gutiérrez logró entrar al domicilio de su ya exesposa para llevar a cabo su cometido. Los pedidos de ayuda a la policía fueron inútiles, ya que ninguno evitó el predecible final que el femicida obligó a sus hijes a presenciar.

El hermano de Marilú y tutor parcial de sus sobrines, Juan Carlos Robledo, contó a Nota al Pie cómo se encuentran elles luego del hecho que marcó a la sociedad chaqueña. “Lo más importante para nosotros es que tengan salud, que puedan recibir asistencia psicológica y educación. Eso es la base para todo”, comentó.

Ocho meses después, solo queda zurcir los daños y asegurarse que no vuelva a pasar. Para ello, desde la articulación de la policía provincial, la Secretaría de Derechos Humanos y Géneros y el Ministerio de Justicia y Seguridad desplegarán en los próximos meses la “Capacitación en la temática de Géneros y Violencia contra las mujeres y Personas LGTBI+, Dispositivo Marilú Robledo

Marilú presente hoy y siempre
Marilú Robledo estaría cumpliendo 28 años si la Justicia no hubiese hecho caso omiso a las 24 denuncias que realizó. Crédito: SoloChaco.

Las promesas de un Estado cómplice y culpable

Fueron muchas las promesas que el Gobierno provincial ofreció a la familia. Algunas de ellas se cumplieron, otras de manera parcial y algunas quedaron estancadas por una burocracia de papeles y periodos interminables. 

“La pensión por discapacidad (Daniel) no la puede seguir cobrando. Debo tener la tutela de los chicos para que cambien la titularidad en la ANSES (Administración Nacional de la Seguridad Social), y ahí recién me brindan la autorización. La abogada dice que va a llevar un tiempo los papeles y mientras tanto, Daniel –hije más grande de Marilú– hace seis meses no cobra su pensión”, relató el hermano de Marilú.

A la vez, el domicilio propio ofrecido por el Estado también quedó en espera. Además de la casa, Robledo aseguró: “Elles son tres niñes que, como tal, hay que mantenerlos con el tema ropa, comida, escuela, salud, etc”.

“También iniciamos los trámites para acceder a la ‘Ley Brisa’ –ley que brinda un equivalente a una jubilación a les hijes de las víctimas de un femicidio– y estamos esperando a ver cómo se resuelve. Hasta el momento no tenemos novedades. Aun así, les niñes están bien. Están contenides por nosotros: por mí y por mi mamá”. expresó. 

Las promesas incumplidas también hicieron mella en la necesidad de asistencia psicológica. “Hablé con personas de provincia, de Nación, de Derechos Humanos, y me dijeron que se iban a encargar de buscarlos para que asistan al hospital pediátrico”, contó Robledo.

Sin embargo, el tío de les niñes consiguió la ayuda por su cuenta. “Eso pasó una o dos veces, poco después del femicidio. Después, ya no pasó más. Por mi parte, pude contactarme con una médica que me permitió que los chicos asistan a los controles médicos y la asistencia psicológica en el Centro de Salud de Villa Dórico”, relató.

Les pequeñes se encuentran bajo el cuidado de su abuela, quien con sólo una pensión y la ayuda de sus hijes logra que no les falta nada. Aun así, tienen las esperanzas de que se reanuden las ayudas que en su momento contribuyeron a que la situación no fuera tan difícil. 

“Desarrollo Social nos había dicho que mes a mes le iban a entregar el módulo de mercadería a cada uno, y solo le entregaron dos meses. Comunicándome con unas de las chicas me dijeron que se quedaron sin mercadería, pero me aclararon que, ni bien ingresaba, nos iban a dar. Solo les entregaron durante diciembre, enero y febrero. De marzo a mayo nada”, comentó Juan Carlos. 

Dispositivo Marilú

En los próximos meses se llevará a cabo el curso de capacitación al 911 sobre la temática de violencia de género para brindar una mejor atención. Contará con cinco módulos programados con una carga horaria de 25 horas de carácter obligatorio para todo el personal de esta fuerza. 

El objetivo es la formación en habilidades y competencias para atender los casos de violencia de género teniendo en cuenta la perspectiva de Derechos Humanos. De esta forma, capacitarán al personal en la utilización de conocimientos y técnicas eficaces para mejorar la asistencia a las víctimas. 

Además, este ciclo de charlas contribuye a un accionar conjunto y articulado, en un corto plazo, de los tres poderes del Estado, organismos públicos, municipios y con organizaciones sociales, políticas y de mujeres. Entre ellas, “Ni Una Menos”. 

Marilú presente hoy y siempre
La sociedad chaqueña reclama al Estado que no se repitan casos como el de Marilú. Crédito: ChacoDíaporDía.

El estado de Lucas Cáceres

Otro de los heridos del trágico hecho acontecido en aquel octubre fue Lucas Cáceres, última pareja de Marilú. Tras el incidente debió ser intervenido en varias ocasiones para lograr mantenerlo con vida. Por el momento, sigue a la espera de una de las que serían sus últimas operaciones. 

Sofia Cáceres, hermana de Lucas, también habló con este medio: “Él ahora está viviendo en La Plata con mi papá y su familia. Lucas está recuperándose bien y estamos a la espera de la cirugía que sería para ponerle la prótesis en el cráneo, que hasta el momento no tuvimos ningún llamado ni nada. Calculo que al cumplirse un año y un poquito más ya estaría para operar como nos dijeron. Aunque todavía la prótesis no llegó”, expresó su hermana. 

En la actualidad, Lucas se encuentra bajo el cuidado de sus padres y demás familiares, ya que no puede estar solo. “Él aún está recuperando la memoria, porque solo se acuerda por tandas. Hay días que está bien y otros que no tanto. Toma pastillas para la memoria y antidepresivos para que no tenga ataques”, contó Cáceres. Asimismo, aseveró que su hermano “quedó ciego completamente y no puede andar solo. Sí o sí debe andar al cuidado de alguien que lo esté mirando”.

A la vez, hizo referencia al delicado estado de salud en el que se encuentra sin esa cirugía: “Le falta una porción del cráneo. Tiene expuesto el cerebro, solo cubierto por la piel. Eso hace que él no pueda estar mucho tiempo parado, ni caminar. Está débil, se cae si lo hace”.

“Se está recuperando. Necesitamos que tenga esa operación para que pueda estar más seguro. Él hoy no puede caerse, lastimarse, no le puede pasar nada”, concluyó Sofia.

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