May 9, 2022 | Género & Sexualidad

Un Paso Atrás – No Me Toques contra la violencia machista en el rock

Cansadas de los abusos dentro del público de rock, fans de La Renga armaron un grupo para visibilizar la opresión vivida. Nota al Pie habló con Yesica Prado, impulsora del proyecto.
UN PASO ATRÁS – NO ME TOQUES
Lo que era un trabajo de la facultad, se convirtió en un espacio de contención y visibilización. Créditos: BaeNegocios.

Ante los recurrentes abusos, mujeres fanáticas de La Renga decidieron organizarse para poner un freno a las situaciones incómodas vividas en recitales. Al respecto, Nota al Pie conversó con Yesica Prado, estudiante en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de La Plata y creadora del proyecto Un Paso Atrás – No Me Toques.

En el país del pogo más grande del mundo, un grupo de pibas se organizó para denunciar que en ese ambiente las mujeres también son abusadas. Los testimonios van desde besos forzados hasta varones que se masturbaron cerca de ellas. La pregunta que surge en cada relato es la misma: ¿por qué las mujeres no pueden disfrutar tranquilas de un recital de rock?

La iniciativa surgió de un trabajo práctico para una materia, contó Yesica. En su perfil de Instagram es descrita como «un proyecto participativo». Además, señala que su objetivo es visibilizar «la opresión y los abusos dentro del público rockero». 

La movida para denunciar se viralizó fuertemente días después del primer recital que el grupo de Mataderos dio en La Plata, el 23 de abril de este año. Durante el último show, el sábado 7 de mayo, La Renga salió a bancarlas. “A las damas hay que tratarlas muy bien”, dijo Chizzo y les dedicó a ellas la canción Arte Infernal para que puedan encabezar el pogo.

El paralelismo con Siouxsie Sioux

A pesar de las diferencias de época, geográficas y culturales, se puede reconocer el trabajo de Siouxsie Sioux en un género musical protagonizado por hombres. El objetivo de estas mujeres es el mismo: abrirse paso dentro de la música y protagonizar el pogo.

La cantante inglesa, fan de los Sex Pistols, primero encabezó una corriente de jóvenes punks fans de su música. Luego emprendió su propio camino artístico y se destacó como una de las figuras más importantes del género. Así conformó la banda de rock Siouxsie And The Banshees. Tanto Siouxsie, como la banda y sus seguidores, ponían en tela de juicio las estructuras de poder promovidas a través del rock. En sus canciones, se reivindica lo reprimido por la sociedad.

Nada las puede callar

Los testimonios que Un Paso Atrás – No Me Toques recibe y publica en su cuenta de Instagram son exclusivos de recitales de rock. En su mayoría narran situaciones en contexto de lo que denominan “banquetes”. Esto refiere a la serie de acontecimientos que se dan en el marco de los shows de La Renga. Sin embargo, es probable que el grupo se expanda a otros públicos. “Nos piden por favor que lo hagamos”, aseguró la creadora del proyecto.

UN PASO ATRÁS – NO ME TOQUES
Las seguidoras de La Renga se organizaron para denunciar los abusos que frecuentan entre el público y en menos de una semana superaron los 7 mil seguidores en Instagram. Créditos: Infonews.

La propuesta alcanzó tanta masividad que en menos de una semana ya había sido levantada por diversos medios de comunicación. También superó en siete días los siete mil seguidores en Instagram. Así, se convirtió en un espacio de difusión y contención frente a los abusos.

Según comentó Yesica, la idea nació a partir de los testimonios de mujeres fans de la banda a través de sus redes sociales. Allí narraban situaciones de violencia machista que sufrieron mientras se mezclaban entre el público de un recital.

Asimismo, reconoció que pudo avanzar con la iniciativa gracias a la ayuda de quienes integran Las Mismas de Siempre. Este se trata de un grupo de Facebook exclusivo para pibas y por el que se organizan para no ir solas a los banquetes. En dicho espacio también colaboran Insoportablemente Vivas, mujeres platenses seguidoras de La Renga.


“Toda la propuesta se la mostré a Flor, organizadora de Insoportablemente Vivas. Ella me propuso publicarla para ver qué opinaba el resto de las chicas”, contó. “Al toque me dijeron que sí, que se prendían y me preguntaron qué tenían que hacer”, señaló Yesica. “Nada, sólo ayúdenme a difundir”, les respondió.

En tu andar, veo mi andar

Acerca de los testimonios que llegan, Yesica aseguró que son tantos por día que no puede compartirlos todos. Además, sostuvo que la totalidad de ellos son situaciones típicas que todas atravesaron.

“Yo como seguidora de La Renga también viví estos abusos. Y lo mismo mis amigas. No fueron en todos los recitales, pero sí en la mayoría”, comentó la estudiante de Artes. Y agregó que esto que pasa en todos lados “ya es moneda corriente”. 

El rock nunca ha sido un lugar fácil en cuestiones de género. Yesica aseguró que esto se traslada también a los escenarios, donde se ve la diferencia de privilegios. “Yo sigo mucho la lucha que encara Marilina Bertoldi”, señaló y se refirió a la demanda por el cupo femenino en los recitales de rock. 

“Hay muchos festivales en los que siempre abundan las bandas conformadas por hombres y a las bandas de mujeres no las tienen en cuenta, directamente ni las llaman”, explicó.

Hielasangre en el infierno, no me toques

El campo que ocupa el público también es un campo de batalla. Antes, los manoseos y las agresiones pasaban desapercibidos. Los varones disfrutaban del show, mientras que las chicas violentadas quedaban paralizadas por el miedo y la bronca.

UN PASO ATRÁS – NO ME TOQUES
Si bien los testimonios se refieren a shows de La Renga, es probable que la propuesta alcance otros públicos. Créditos: UN PASO ATRÁS – NO ME TOQUES

Sin embargo, ahora todo puede cambiar. Las mujeres decidieron organizarse y articular trabajos en conjunto. Previo a cada show en La Plata, las seguidoras de La Renga se encontraban en las inmediaciones del Estadio Único para realizar intervenciones artísticas.

“Un paso atrás, más, más, ¡más!”, grita Chizzo en Hielasangre. Pero gracias al movimiento de mujeres, ese grito ahora tomó otro sentido. En boca de todas ellas, “no me toques” ya no es un pedido, ahora es una exigencia. Es que en ella se resume el sentimiento colectivo de las pibas que integran el público del rock. 

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