May 8, 2022 | Política

El Papa Francisco, entre insinuaciones, críticas y apoyo

El Sumo Pontífice apuntó a la responsabilidad directa de la OTAN en la guerra Rusia-Ucrania y generó el malestar de la comunidad occidental.
“Francisco, el Papa que más ha viajado fuera de Europa, se puso a disposición para conversar con diferentes autoridades y lograr la paz”.
Créditos: misionerosdigitales.com

La semana pasada el Papa Francisco se refirió nuevamente a la guerra en Ucrania e insinuó que hay responsabilidad de las autoridades de las fuerzas anglosajonas en el conflicto. “Los ladridos de la OTAN a las puertas de Rusia”, recalcó el Jefe de la Iglesia Católica en relación a los motivos que desataron el enfrentamiento militar, lo cual generó un gran malestar en la comunidad occidental y sus aliados.

Esa expresión utilizada por el Santo Padre generó preocupación entre referentes de Occidente, sobre todo en les periodistas. Según Nicole Winfield, miembro de la agencia de noticias AP: “El continuo acercamiento de Francisco a Moscú, incluso en medio de las atrocidades reportadas, se remonta al silencio percibido del Papa Pío XII, criticado por algunos grupos judíos por no hablar lo suficiente contra el Holocausto”.
A su vez observan preocupados una línea similar en relación a su vínculo con el jefe de la Iglesia Ortodoxa rusa, el patriarca Kirill, quien legitima la invasión ejecutada por Vladímir Putin. Según ellos el Papa parece no estar dispuesto a romper relaciones con Kirill con quien ha mantenido diálogo, aunque no se han reunido de forma presencial. Claro que en un momento su Santidad le reprochó al líder de la Iglesia Ortodoxa de Rusia las justificaciones de la guerra que pronunció en distintos momentos, advirtiéndole que no se convierta en el “monaguillo de Putin”.

“El Sumo Pontífice aspira a que Vladimir Putin le conceda una reunión, pero confiesa que escapa de su voluntad y es una verdadera pena”.
Créditos: jujuyalmomento.com

El papel de Francisco

 Con una clara prudencia, el Papa fue cauto en no condenar ni asumir presupuestos eurocentristas sobre el asunto. Diversos fueron los mensajes y las intervenciones que realizó, y los mismos fueron dirigidos en múltiples direcciones.

El 27 de febrero, cuatro días después de que se iniciara el Operativo Militar Especial, Francisco señaló que “quien hace la guerra olvida a la humanidad”, en referencia al enfrentamiento. “Pienso en los ancianos, en las madres con sus hijos, con el corazón preocupado por lo que ocurre en Ucrania. Quien ama la paz, repudia la guerra como medio de resolución de las controversias”, agregó el Papa.
Una semana después, el 7 de marzo, el pontífice envió a Ucrania a dos cardenales de la Curia Vaticana como gesto de cercanía al pueblo diezmado. Konrad Krajewski y Michael Czerny fueron los dos primeros enviados de alto nivel de un jefe de Estado extranjero que ingresaron al país desde que comenzó la invasión. “La presencia de los dos cardenales allí es la presencia no solo del Papa, sino de todo el pueblo cristiano que quiere acercarse y decir: ‘¡La guerra es una locura! ¡Deténganse, por favor! ¡Miren qué crueldad!”, explicó Francisco.
El Papa, que sostiene hace tiempo que asistimos a una tercera guerra mundial en trozos, afirmó esta vez que la guerra en Ucrania “amenaza al mundo entero”. Además, invitó a todos los fieles y comunidades a rezar el Rosario por la paz todos los días de mayo, mostrando la voluntad del Vaticano a hacer todo lo que esté a su alcance para lograr una solución pacífica.

Francisco pivotea sobre una misma base. Jefe de la Iglesia Católica, expresión de millones de fieles en el mundo, de la concepción franciscana de una iglesia “en salida”, periférica y también del diálogo interreligioso. Criticado con dureza, pero con actos sólidos que lo respaldan.

 “Cuestionado por su buen diálogo con el Patriarca Kirill, Francisco le reprocha haberse alejado de Jesús y adoptado el posicionamiento político de Putin”.
Créditos: vaticannews.com

Devotos y enemigos de Francisco

Los atributos humildes que le asignan sus devotos despiertan rencores. Su gestión al frente de la Iglesia Católica que está reformando, también. El Papa Francisco fue y es resistido desde distintos sectores sociales, pero también al interior de la iglesia.
En el plano eclesial, desde que asumió, el pontífice sufre la embestida de sectores que él denomina “clericales”. Uno de ellos es el cardenal ultraconservador estadounidense Raymond Burke, quien en diferentes ocasiones tildó de marxista al Papa y en su momento tenía muy buen diálogo con Steve Bannon, el ex asesor de Trump que articula la prédica anti Francisco en Occidente.
Su cercanía a las demás religiones y el avance hacia un “ecumenismo sin límites” para lograr la unidad de los cristianos genera malestar en los sectores eclesiales que lo rechazan. Asimismo, en Argentina es sabido el distanciamiento que ejerció con el ex presidente Mauricio Macri por su gestión social y económica.

El apoyo episcopal

La Conferencia Episcopal Argentina presidida por Monseñor Oscar Ojea, el interlocutor de Bergoglio en el país, decidió respaldarlo ante las críticas con una carta. “Rezamos por vos y por quienes te acompañan en esta tarea de tender puentes de paz entre los pueblos y nos ponemos a tu lado con un afectuoso abrazo”, señala la carta de apoyo que se difundió en las últimas horas.
El propio Monseñor Oscar Ojea, mano derecha de Francisco, asegura que “El Papa es un militante infatigable de la paz y, si Dios quiere que sea un mediador entre Rusia y Ucrania, no puede comenzar por condenar a Putin y absolver a Zelensky o condenar a este y justificar al presidente ruso. Sería desnaturalizar su sagrada misión de promover una paz justa”.
Ojea también destaca la obra franciscana y particularmente su última encíclica: Fratelli Tutti, considerando que es una perfecta síntesis de su doctrina de dignidad humana, diálogo social y sensibilidad por la vulnerabilidad.

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