Abr 9, 2022 | Actualidades, Internacionales

La UNM realizó un debate sobre el conflicto Rusia – Ucrania

La Universidad Nacional de Moreno (UNM) realizó un debate donde diferentes panelistas expusieron su visión acerca del estallido bélico entre Rusia y Ucrania.
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La jornada se realizó en el SUM del Edificio Daract II de la Universidad Nacional de Moreno (UNM). Crédito: Twitter @unimoreno

El pasado miércoles la Universidad Nacional de Moreno (UNM), a través del Departamento de Economía y Administración, organizó la jornada “El conflicto en Europa del Este. Causas y consecuencias para Argentina y la Región” de manera bimodal. La charla se enmarca en las actividades previas al III Congreso de Economía Política Internacional (CEPI), que está previsto para noviembre del 2022.

En ese sentido, dicho encuentro tuvo como objetivo analizar, a través de distintas dimensiones, el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, teniendo en cuenta sus causas, consecuencias e impactos en el orden político local e internacional. Los panelistas invitados fueron Anabella Busso de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Eduardo Crespo de la Universidad Nacional de Moreno (UNM), Laura Carpineta de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y Gabriel Merino de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

La apertura del debate

Durante la apertura del encuentro, la licenciada en ciencias políticas por la UNR, Anabella Busso, realizó un recorrido por las diferentes corrientes de pensamiento occidental que plantean posturas distintas en relación a los orígenes del conflicto. 

En ese sentido, Busso explicó que para la denominada Escuela Realista de las Relaciones Internacionales, “la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) avanzó de una manera desmedida e innecesaria hacia la frontera con Rusia”. Para les autores de esta escuela de pensamiento las sucesivas expansiones de la OTAN tenían el objetivo de alejar a Ucrania de la esfera de influencia rusa para acercarla hacia Occidente

En tanto, según Busso “existe otra postura que sitúa a la invasión de Rusia en Ucrania en el contexto de un largo proceso de colonización del espacio post-sovietico”. En este marco, según esta postura, lo que sucedió a partir de 2014 no sería responsabilidad de la OTAN sino exclusivamente de Rusia debido a que Vadímir Putin busca recuperar la esfera de influencia soviética.

Por otra parte, Busso se refirió al objetivo de Rusia de ‘desnazificar’ Ucrania: “No es un Estado nazi, sino una democracia imperfecta dónde los neonazis tienen un peso militar cada vez más grande que va a perjudicar a la propia Ucrania”, destacó. En esa misma línea indicó que estos grupos “no solo tienen entrenamiento militar sino que, a su vez, reciben financiamiento del Estado ucraniano e indirectamente de la OTAN”. 

En relación a las consecuencias para nuestro país, la licenciada remarcó que “el conflicto ha generado cierta inestabilidad de la actividad económica global, con la profundización del proceso inflacionario, que a la economía argentina la deja en una situación crítica». Según Busso, desde el punto de vista político, nuestro país se encuentra en medio de la tensión entre Estados Unidos y Rusia.

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 Les interesades en participar, gracias a su condición bimodal, pudieron hacerlo también a través de zoom. Crédito: Twitter @unimoreno

 La dimensión económica

Por su parte, el economista Eduardo Crespo indicó que “esta guerra es importante porque se inscribe en el proceso de una guerra hegemónica, donde se observa un desafío al orden internacional establecido”. De esta manera, luego de hacer un recorrido histórico hasta llegar al momento en que la economía adquiere su característica internacional, Crespo resaltó que “el funcionamiento de la economía internacional requiere de un líder o hegemón que provea seguridad”. 

Para el economista, el conflicto ruso-ucraniano se enmarca en un nuevo escenario internacional que es el de una economía cada vez más multipolar, con un orden político que empieza a reflejar esas tensiones crecientes”. En este sentido, Crespo afirmó que la crisis en Europa del Este “está íntimamente conectada con que, detrás de Rusia, se encuentra el ascenso de un poder económico-militar-tecnológico que es China”. 

En ese marco, según el expositor, “China no es contestadora del orden económico internacional establecido, sino que EE.UU está cambiando las reglas del juego, adoptando políticas proteccionistas, alterando las instituciones creadas por él mismo. Es el propio líder quien está rompiendo el sistema”. 

Crespo, además de sostener que vamos a un proceso de desglobalización donde el comercio crece menos que la economía mundial desde el 2012, analizó la disputa por la desdolarización del mundo: “El dolar no esta por caerse pero ciertamente todas las sanciones impuestas a Rusia crean incentivos para la generación de otras alternativas no solo monetarias sino también para un sistema financiero paralelo”.

El rechazo a los motivos rusos

La periodista Laura Carpineta, al momento de analizar las causas del conflicto, rechazó la hipótesis de que la operación militar en Ucrania logró frenar el ingreso de este país a la OTAN. “La realidad es que, tanto analistas geopolíticos de Ucrania como de Rusia, afirmaron que no iba a haber un ingreso inmediato de Ucrania en la OTAN”, manifestó. Además, indicó que “siempre estuvo claro que Ucrania era un país que no se podía tocar en el avance oriental de la OTAN”.

En tal sentido Carpineta desarrolló que el reconocimiento como Estados independientes a los territorios del Donbass era motivo suficiente para rechazar esa hipótesis. “La OTAN no acepta a Estados con conflictos armados activos, que además tienen la presencia militar de un tercer Estado en cuestión, menos si ese Estado es Rusia”.

En lo que refiere a los objetivos rusos, la periodista analizó la cuestión de la neutralidad: “Desde que se creó la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la declaración de neutralidad no funciona como en el siglo XIX, no tiene validez para el derecho internacional. Pensar que se va a terminar esta guerra solo porque Ucrania se declare neutral es poco realista”, resaltó.

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El Congreso de Economía Política Internacional se realizará los días 9 y 10 de noviembre de este año. Crédito: Twitter @unimoreno

A su vez, Carpineta manifesto preocupacion por la legitimacion de los grupos neonazis ucranianos que adquirieron relevancia a partir de la guerra con Rusia pero descartó que ni el Estado ucraniano es nazi ni sus Fuerzas Armadas. 

Por otro lado, afirmó que “no estamos en una guerra que ponga en duda la primacía de EEUU. Mi primera reacción es que ni Europa ni Ucrania son una prioridad para EEUU”, al tiempo que sostuvo que “hubo un error de cálculo por parte de Biden” a la hora de planificar el rol estadounidense en el conflicto.

El análisis geopolítico

Gabriel Merino, el último expositor del encuentro, sostuvo que “el conflicto de Ucrania aparece a primera vista como una cuestión interestatal pero que, sin embargo, se articula tanto con un conflicto interno de Ucrania como con una puja por el poder global”. 

En este sentido, indicó que el conflicto interno se relaciona con que “entre Jarkov y Odessa, se encuentra el límite entre una Ucrania pro-occidental y una Ucrania prorrusa”. Según el analista internacional, la estrategia militar rusa se corresponde con esa división interna: “Rusia avanza en una estrategia envolvente que se corresponde con el arco pro-ruso de Ucrania, que es donde tiene legitimidad”. 

Para Merino, además, a esta fractura local se le corresponde un conflicto global, que es la redefinición de la estrategia globalista en Eurasia, donde la clave es cómo controlar Eurasia para prevenir que surja un polo que discuta el liderazgo de EEUU. 

En relación a ello, el analista definió las tres premisas del establishment globalista a partir de los años 90: 1) Rusia con Ucrania puede aspirar a ser una potencia mundial, sin Ucrania no, 2) EEUU no puede perder la cabeza de puente euroasiática que es Europa porque significar perder la primacía, 3) No puede haber unidad Euroasiática.

En ese marco, según Merino, se puede entender la estrategia occidental respecto del conflicto con Ucrania, con un avance a lo largo de los años de la OTAN por Europa del Este. Sin embargo, para el analista, la Guerra de Georgia es el primer freno clave a la estrategia de la OTAN, donde Rusia establece un límite, con la capacidad de frenar ese proceso. Asimismo, otros factores importantes para frenar ese avance fueron la creación de los gasoductos Nord Stream I y II.

“En paralelo a la geoestrategia del establishment globalista, Rusia y China plantean la necesidad de un mundo multipolar”, explicó Merino. De esta manera, el nacimiento de la Organización para la Cooperación de Shanghai (OCS), como así también el surgimiento de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), son parte de esa disputa. 

Por último, para el analista, con la asunción de Joe Biden quedó claro que EEUU va por Ucrania, mientras que el objetivo operacional de Rusia es la región del Donbass.

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