Ene 2, 2022 | Sociedad

Tecnología, derechos y el laburo militante de “la Beltrán”

La Cooperativa Fray Luis Beltrán trabaja con computadoras en desuso y entiende la tecnología y la economía desde una mirada comprometida.

La cooperativa surge en medio de la pandemia cuando dos compañeros notaron el rol fundamental de la tecnología en el ejercicio de los derechos. Créditos: Cooperativa Fray Luis Beltrán.

La Cooperativa Fray Luis Beltrán es un proyecto productivo con compromiso social enmarcado en la economía popular. Reciclan computadoras en desuso y luego las donan o venden a precios populares. Además, dictan cursos gratuitos de conocimientos básicos en informática desde la lógica de educación popular, es decir, con la búsqueda de construir conocimiento comunitario y tienen un programa de radio sobre tecnologías.

Desde su espacio en el barrio La Boca, reciclan, intercambian en trueque y venden a precios populares computadoras recuperadas. Además dan talleres de formación y tienen una columna en la radio FM Riachuelo 100.9 Créditos: Cooperativa Fray Luis Beltrán.

Ubicada en el barrio de La Boca, Suarez 421, la cooperativa es el “laburo militante” de seis personas que entienden el rol fundamental de la tecnología para el ejercicio de los derechos básicos. Nota al Pie, habló con Oliverio uno de los fundadores para saber sobre el proyecto político que militan y las actividades que llevan adelante. 

Laburo militante

El nombre de la cooperativa se debe a Luis Beltrán, un fraile y militar que fue nombrado por San Martín jefe de Artillería en el Ejército de los Andes. Desde su formación autodidacta en química, ingeniería y textiles y desde la educación popular, formó a 400 compatriotas en oficios que luego pudieron fabricar la vestimenta, armas y municiones para el ejército.

Desde la cooperativa trabajan desde la economía alternativa y la educación popular. Créditos: Cooperativa Fray Luis Beltrán.

Y lo más emblemático, señala Oliverio, fue que siendo fraile y que la Iglesia se había proclamado del lado del rey de España, “mandó a derretir las campanas de la iglesia para construir los cañones que usaron para la revolución”.

La Cooperativa surge en septiembre del año pasado, en plena pandemia, cuando dos compañeros comenzaron a notar cómo cómo afectaba al barrio la falta de tecnología en los “derechos que ya estaban muy vulnerados”, Explica Oliverio “de repente todos los derechos se hacían valer y se cumplían en la virtualidad: los turnos para la salud, las atenciones, la educación, el trabajo…”.

Al mismo tiempo, observaron que había muchas computadoras tiradas o en desuso que con un par de arreglos podían servir, al menos para tareas básicas. Es entonces que, ellos dos, comenzaron a hacer “reparaciones a la gorra” y con las intervenciones de vecinos y compañeros, pronto mutó en un proyecto mucho más complejo.

“Detrás de nosotros, la pared”

Hoy en la Cooperativa reciclan computadoras sin utilidad que luego donan, intercambian en trueque o venden a precios populares. Pero no solo eso. Realizan un laburo militante, donde “la política, la solidaridad y la comunidad están por delante” y por eso reconocen que no basta con el equipo y la conectividad, si no que el conocimiento también es un pilar.

Desde su espacio dan talleres de formación desde la perspectiva de educación popular. Consideran que los conocimientos se construyen colectivamente y que hay que compartirlos. Han formado por lo menos a 40 personas y la experiencia de los talleres ya se ha replicado en otros lugares como en un comedor de Lomas de Zamora u otro también de La Boca.

El espacio que tienen en Suarez 421 lo armaron de manera autogestiva y a partir de la economía popular. Cuenta Oliverio que para el armado de mesas, por ejemplo, “una cooperativa de madera que recicla pallets nos dio tablas y nosotros les arreglamos computadoras” y luego hicieron lo mismo con un compañero herrero que les soldó las patas.

Se basan en una economía alternativa, que “ no está basada en la renta, en la ganancia, en los ejes de la economía capitalista” señala Oliverio, “porque al final ni el comedor se pregunta si es rentable lo que hace y nosotros tampoco” afirma. Trabajan desde una militancia política y un sentido de comunidad que poco tiene que ver con lógicas capitalistas “lo hacemos porque no hay alternativa, la alternativa es un sistema de muerte”.

“Si alguien quiere colaborar o conocer, que se acerque, Juarez 421 entre piso, pregunta por ‘la Beltrán’ y alguien los va a llevar” invita Oliverio. Pueden comprarse computadoras a precios populares o colaborar con computadoras en desuso. El whatsapp de la cooperativa es 1164110341 y su instagram https://www.instagram.com/coopflb/. 

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