Nov 5, 2021 | Zona Ambiental

Un Árbol: Plantando el futuro y preservando lo autóctono

NAP participó de una jornada de plantaciones de árboles nativos ofrecida por la ONG en Vicente López. Al respecto, dialogó con Victoria Montero, integrante de la organización

El viernes 29 de octubre se llevó a cabo una jornada de plantación de árboles nativos en el Paseo de la Costa, en Vicente López. En total se plantaron 25 árboles, entre fumo bravo, talillas y tabaquillos. Crédito: Silvia Raggio, para Nota al Pie

El pasado viernes 29 de octubre se realizó una actividad ambiental organizada por la ONG Un Árboly Fundación Regenerar. A partir de las 17 horas, cuando el sol todavía pegaba fuerte, un grupo de entusiastas comenzaron una tarea tan admirable como necesaria: plantar árboles nativos. Alrededor de unas veinte personas se dispusieron a cavar los pozos, paleando la tierra mezclada con cascotes y restos del relleno que le ganó terreno al río. El evento tuvo lugar en el Paseo de la Costa, en la localidad de Vicente López, Buenos Aires.

En total se plantaron 26 árboles, entre ellos 11 fumo bravo, 13 tabaquillos de monte y 2 talillas; todos propios de la eco región ribereña. Los mismos fueron donados por la Fundación Regenerar, a excepción de las talillas, pequeños arbustos donados por la Reserva Ecológica de Vicente López. Por su parte, la ONG Un Árbol aportó las herramientas y el conocimiento. En ese sector compartirán el espacio con ceibos, espinillos, algarrobos, sen de campo y timbó plantados en ediciones anteriores.

A raíz de este evento, Nota al Pie conversó con Victoria Montero, integrante de Un árbol, quien lideró la plantación. Además, se sumaron los testimonios de otres participantes de la jornada.

La vereda terminó quedando chica

Un Árbol dio sus primeros pasos en estas tareas cuando un grupo de amigues e interesades en la restauración socio ambiental, se encontraron a cultivar árboles. Se iban acumulando las siembras hasta que en una casa cultural llamada “Casa de la Paz” terminaron formando el primer vivero de plantas autóctonas a partir de una pileta en desuso.

En el 2013 el movimiento se constituyó como ONG. El nombre inicial y legal de la organización es “Un árbol para mi vereda”, ya que comenzaron desarrollando un programa de apadrinamiento de árboles autóctonos para las veredas de la Ciudad de Buenos Aires, además de ofrecer talleres de cultivo para les vecines. 

Aparte del apadrinamiento, surgieron las siembras colectivas. “Llevábamos semillas de árboles nativos a festivales de música. Todos los participantes sembraban de manera simultánea y se llevaban las macetas a sus casas”, comentó Montero. 

“A los pocos meses nos empezaron a escribir que tenían los arbolitos crecidos listos para plantar. Decidimos juntar a todas las personas que pasaban por nuestras actividades en un gran festival de plantación. Así nació un movimiento que se llama Juntos Somos Un Bosque, que básicamente son jornadas de celebración y plantación”, agregó.

Hoy en día se encuentran trabajando en diferentes rincones del país con plantaciones a pequeña, mediana y gran escala. “Podríamos decir que las veredas nos quedaron chicas y decidimos presentarnos como Un Árbol ONG”, expresó.

Voluntarias de APOVILO, la Asociación de Pacientes Oncológicos de Vicente López se acercaron para plantar un tabaquillo de monte, como una forma de continuar con su misión de plantarse frente a la vida, contra viento y marea. Crédito: Silvia Raggio, para Nota al Pie

Diversidad de propuestas

En la actualidad, Un Árbol es una organización de la sociedad civil sin fines de lucro dedicada a la Regeneración Social y Ambiental. Desde la ONG desarrollan dos programas para dar respuesta a la Crisis Ecológica y Climática e intentar revertir esta situación.

“Creamos Viveros de Triple Impacto con foco en producción el cultivo de plantas autóctonas, creación de oficios verdes e inclusión social de las comunidades locales. Además, contamos con un Programa de Plantaciones Colectivas fomentando el vínculo árbol-persona como estrategia de re conexión con la naturaleza”, comunicó Victoria Montero.

Llevan plantados más de 20.000 árboles, arbustos y herbáceas. Trabajan paralelamente en dos contextos: en AMBA (Area Metropolitana de Buenos Aires) con foco en la participación ciudadana, y en Córdoba y Salta con foco en la restauración de grandes ecosistemas.

“Invitamos a la comunidad a participar de la ONG como voluntarios en las plantaciones y en los viveros. En estas jornadas realizamos charlas sobre la importancia de las especies nativas, cómo se planta correctamente un árbol, entre otros temas. También los invitamos a donar árboles a través de la plataforma DonarOnline”, expresó.

Otras actividades colectivas

Además, desarrollan un Programa de Responsabilidad Social Empresarial para empresas. Pueden participar financiando las plantaciones como sponsors, ofreciendo sus servicios de logística para facilitar las jornadas de trabajo o contratando talleres para sus empleados. También comprando tanto el kit para salvar el mundo –kit de siembra de árboles nativos– como plantas cultivadas en los viveros de triple impacto. 

Para organizar cada plantación deben articular con las autoridades municipales del espacio. Además, siempre que pueden, organizan las jornadas de restauración junto a organizaciones locales del lugar que están visitando. “Dentro de la ONG, un coordinador general organiza y asegura la disponibilidad de coordinadores, logística de materiales y herramientas. También hay un diálogo junto al equipo de Administración para saber con qué fondos contamos, y realizar la compra de los árboles y arbustos a plantar a los viveros sociales que acompañamos”, detalló.

Para el seguimiento posterior, se mantienen en contacto con la organización local convocada. “También invitamos a los voluntarios a ser guardianes de los árboles que plantaron. En este momento estamos desarrollando una plataforma para poder registrar los árboles, así además del seguimiento, hay un -censo- de todo lo plantado”.

Las plantaciones se financian con las donaciones de la comunidad y, en algunos casos, gracias al aporte de empresas. Para la selección de especies suelen hacer un relevamiento previo del territorio para conocer el espacio, su uso y las especies ya plantadas. Siempre optan por árboles y arbustos nativos. Tienen en cuenta la cantidad de luz que recibirán y la ecoregión: no es lo mismo plantar en un talar, que en un pastizal o un humedal. También consideran el uso del espacio y las necesidades del mismo. 

María Laura ya participó de varias plantaciones. Para ella, el tiempo de actuar es ahora, y más árboles es más vida. Crédito: Silvia Raggio, para Nota al Pie

Revalorizando las especies nativas

Montero considera que poco a poco se vuelven a revalorizar las especies nativas en los planes de arbolado urbano, pero que todavía falta mucho trabajo. “Actualmente, aún vemos árboles exóticos plantados en la gran mayoría de los canteros y parques, y los planes actuales no incluyen de manera representativa especies autóctonas”. 

“Es necesario plantar árboles y arbustos autóctonos. Están mejor adaptados al suelo y al clima, necesitan menos cuidados para subsistir, son alimento y hogar para miles de animales y forman parte de nuestra historia, nuestra cultura local”, sentenció.

Además, agregó que hay mucha desinformación en torno a las especies nativas, ya que no hay estadísticas concretas ni mucha educación sobre su importancia. Es más común que un ciudadano reconozca por su nombre a un árbol exótico, que a un árbol nativo.

Plantando vida

Cecilia forma parte de la Asociación de Pacientes Oncológicos de Vicente López (APOVILO), cuya sede central se ubica en el Hospital Houssay de la misma localidad. Junto a otras voluntarias, participaron de la plantación de un tabaquillo de monte, una actividad que les pareció totalmente preciosa, como una forma de dar vida. Contó que: “Estamos al servicio del paciente oncológico en todos sus momentos”. Realizan préstamos en forma gratuita de pelucas, sillas de ruedas, trípodes, elevadores de inodoro, andadores, muletas, entre otras cosas. 

“Tenemos un pequeño banco de drogas donadas pero en este momento no se están licitando drogas, por lo que están faltando para los pacientes oncológicos”, agregó preocupada. También brindan talleres de teatro, canto, psicodrama y yoga, que con la pandemia quedó un poco relegado. Vamos a retomar en marzo con toda la energía”. Además, cuentan con grupos de apoyo para pacientes y familiares. 

Por su parte, María Laura es profesora jubilada de Educación Física, vive en Colegiales (CABA) y se enteró de esta jornada por un amigo. “Me gusta ese tipo de actividades, ya participé de otras plantaciones también en Vicente López”. Con sus -jóvenes- 70 años, sorprendió a todes les presentes con su gran fuerza y vitalidad para cavar los pozos. “Es interesante usar la pala porque alivia las tensiones”, comentó entre risas.

Respecto a por qué decidió sumarse, explicó: “Más árboles es más vida y el momento es ahora, ya perdimos mucho tiempo. No solo es una preocupación para las generaciones futuras, sino para esta generación también, en este momento. La gente no ha tomado mucha conciencia todavía”. 

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