Oct 13, 2021 | Zona Ambiental

Megafábricas de carne: Coalición Internacional pide que se investiguen violaciones a los derechos humanos

La Coalición internacional, a través de un comunicado de prensa, solicitó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que investigue las violaciones a derechos humanos de las mega fábricas de carne. La solicitud detalla graves daños a la salud humana y al medio ambiente.  Entre ellos se incluyen la contaminación del agua, las emisiones […]
Las empresas prometen mejorar la economía y el empleo. Pero en casi todos los casos los efectos nocivos y la contaminación que producen las mega fábricas de carne son similares. Créditos: Facundo Esmereles para Nota al Pie. 

La Coalición internacional, a través de un comunicado de prensa, solicitó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que investigue las violaciones a derechos humanos de las mega fábricas de carne. La solicitud detalla graves daños a la salud humana y al medio ambiente. 

Entre ellos se incluyen la contaminación del agua, las emisiones nocivas a la atmósfera, la propagación de patógenos peligrosos y la contribución al cambio climático. En dicho comunicado citan los casos de México, Ecuador, Chile, Estados Unidos y Argentina. La Coalición Internacional está conformada por un gran número de organizaciones sociales y ambientalistas de esos países.

El caso de Ecuador

Nota al Pie dialogó con Xavier León Vega, integrante de Acción Ecológica y representante de la coalición por Ecuador. Contó que “las mega granjas de crianza intensiva de animales provocan constantemente contaminación alrededor de ríos que comunidades usan para su soberanía alimentaria”. 

En Ecuador la empresa PRONACA monopolizó el mercado por 20 años, concentra el 60 % de la producción de pollos y cerdos. Esta corporación cuenta con más de 30 granjas industriales, construidas en la provincia de Santo Domingo de Tsáchilas.

Respecto a los problemas que este tipo de producción ocasionó en las poblaciones aledañas, León Vega mencionó que se dieron casos de enfermedades gastrointestinales, afecciones de la piel, cáncer de estómago, entre otras. Estas se incrementaron durante los 20 años de presencia de la empresa allí. 

El representante de la Coalición afirmó que en un principio estas fábricas funcionaron de manera ilegal. Pero pese a que en la actualidad funcionan legalmente; no hay control ni monitoreo de estas problemáticas y lo que producen en las poblaciones.

Además denunció que se supera en algunos casos hasta 1000 veces la cantidad de patógenos en el agua permitidos para consumo humano, generados a partir de los desechos de los animales de estas granjas. En el lugar se producen distintos niveles de contaminación en cuanto al agua y los suelos. También en el aire, por las sustancias que emanan olores nauseabundos y ocasionan daños en la salud.

En un informe presentado por la Coalición Internacional, cuentan que “en 2010, comunidades locales presentaron una denuncia formal contra PRONACA”. Las causas eran la contaminación provocada por la empresa a fuentes de agua, las afectaciones provocadas en los suelos, la calidad del agua y el impacto ambiental negativo en un bosque protegido. 

Denuncias que no prosperaron 

“La denuncia fue cerrada sin una investigación pertinente y sin alcanzar un acuerdo con las comunidades impactadas. La contaminación producida por esta empresa, según las denuncias de los pobladores, pone en evidencia la debilidad institucional en materia de control de delitos ambientales, algunos de los cuales llevan más de 10 años”, mencionaron.

Esto provocó una demanda en la Corte Constitucional, en julio del 2009, que  conformó una comisión interinstitucional para monitorear la actividad productiva de dicha empresa. “Lamentablemente esta comisión no logró siquiera realizar análisis de agua en las fuentes afectadas, lo que equivale a decir que no cumplió con su responsabilidad por falta de voluntad política” se lamentaron desde la Coalición

“La expansión de las granjas industriales de producción animal pone en riesgo los derechos de las comunidades, de la naturaleza y de los animales, por esta razón se debe dejar de financiar a este tipo de empresas”, aseguraron. 

El integrante de Acción Ecológica mencionó respecto a las denuncias que “no se llegó a ningún acuerdo. Por su parte las empresas niegan estas problemáticas. Mientras, los Estados no ejercen las sanciones que deben. Es decir que quienes denuncian lo hacen sin ningún apoyo estatal y sus reclamos no prosperan”. 

Sobre cómo llegaron a instalarse estas empresas en Ecuador, reflexionó que utilizan el discurso prometedor de mejorar la economía y el empleo. En casi todos los casos, los efectos nocivos que producen estas mega fábricas de carne son similares. En este sentido advirtió que ante la llegada de estas empresas  la gente esté atenta, que haya presión para evitar que se instalen. Para profundizar sobre este tema pueden acceder en la página web de Acción Ecológica.

Manifestación contra el acuerdo entre Argentina y China por las mega granjas porcinas. Créditos: Facundo Esmereles para Nota al Pie.

 


El problema del agua en Chile 

En representación de la tercera región de Atacama, Chile, Andrea Cisneros del Movimiento Socioambiental Valle del Huasco conversó con Nota al Pie. Explicó que dentro del proyecto Agrosuper que compete a Argentina y Chile, “el tema del agua aquí fue muy fuerte”. Aseguró que “la empresa se instala en un lugar del desierto semiárido donde escasea la lluvia, y las pocas aguas que tenemos limpias que vienen de los glaciares o de las napas subterráneas”. 

Además sostuvo que “este megaproyecto se instala sobre unas napas subterráneas que abastecen de agua potable a Freirina y Huasco, dos comunidades muy cerca de la costa. Con esta unidad de mega granja ellos no trabajaron bien el tema de la muerte de los cerdos; de cómo iban a enterrarlos sobre nuestras napas”.

“Ahí hubo un conflicto hasta el día de hoy” afirmó Cisneros. “El gobierno nunca se hizo cargo de las peticiones de la comunidad en cuanto a que se hicieran análisis a estas aguas subterráneas; que abastecen a una vertiente de donde se extrae agua potable para dos comunidades”, agregó. 

“Estas empresas dicen que van a usar poca agua porque van a hacerle un tratamiento a las aguas servidas propias de la misma empresa. Y que con iban a hacer plantaciones, tanto de eucaliptos o del monocultivo que sea asociativo al territorio”, sostuvo Cisneros. 

“El agua que se usa por cerdo son 45 litros diarios. Nosotros acá somos 7 mil habitantes y la cantidad de cerdos que se querían tener en nuestro territorio eran de 2.5 millones. Iba a ser la mega granja más grande de América Latina”, destacó.

El agua para la megaminería

La integrante del Movimiento Socioambiental Valle del Huasco resaltó que “acá el tema de la escasez (del agua) es tremendo, no sólo por la mega granja sino también por la megaminería. En nuestra Cordillera de los Andes tenemos un gigantesco monstruo que hemos estado peleando por años. Se trata del Proyecto Pascua Lama que lo tenemos a medias con los hermanos Argentinos”. 

En este sentido explicó que “el agua que baja de los glaciares ya viene contaminada por esta empresa. Estas aguas son las que abastecen al Río Huasco, el cual bajó muchísimo el caudal”.

“El tema es que las comunidades no tienen el recurso de agua potable, otras no tienen acceso a luz. Aquí el agua escasea tremendamente porque vivimos en medio del desierto de Atacama, por lo cual ninguna mega granja o monocultivo es viable. Seguimos luchando contra la megaminería extractivista de estos grandes conglomerados de extranjeros”, concluyó. 

Especialistas advierten que ante la llegada de estas empresas, la gente esté atenta y haga presión para evitar que se instalen. Créditos: Facundo Esmereles para Nota al Pie. 

 Argentina: el acuerdo en Chaco 

“En la provincia de Chaco, Argentina, en 2020 el poder ejecutivo firma un convenio con la empresa Feng Tian Food. Fue dentro del Acuerdo de Asociación Estratégica con China para la instalación de complejos integrados de producción porcina”. Así se pronunció a través del comunicado la representante de Conciencia Solidaria e integrante del Colectivo Somos Monte Argentina, Nora Gimenez.

“Esto generó mucha resistencia en la población. La movilización fue acompañada de intimidación de la policía provincial, como seguimientos, cortes de luz o amenazas de imponer faltas. El conflicto de la ciudad se trasladó a los municipios sin nunca poder obtener información oficial”, agregó Gimenez.

En este contexto la Cancillería argentina reportó que la firma del acuerdo se suspendía al menos hasta noviembre, mes en que prometieron que “se ajustaría a la normativa en materia de protección ambiental, los recursos naturales y la bioseguridad”. 

Teniendo en cuenta los casos mencionados, hace falta un debate sobre otros tipos de producción que no afecten al ambiente y la salud de las personas.  La población tiene que estar informada y preparada para discutir seriamente estas cuestiones.

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