Jul 4, 2021 | Zona Ambiental

Una historia de lucha para frenar el avance minero en Jujuy

Entrevista a María Victoria Veracierto la vocera de Pueblos por el Agua sobre la megaminería en la provincia.
Campaña nacional contra la megaminería. Foto: Pueblos por el agua

¿Cómo Inicia la lucha en la provincia? 

Empezamos en 2008 que es cuando por primera vez intentan entrar en el Pueblo de Juella a Los Amarillos para hacer un cateo. Vecinos del pueblo vieron ingresar camionetas y las pararon. Dijeron que estaban haciendo un cateo para un emprendimiento minero de Uranio que se quería instalar;  entonces los vecinos no les permitiron el paso y empezaron a movilizarse.

Se armó una pueblada desde Juella hasta Tilcara. Se exigía la presencia de autoridades , entonces el Secretario de Minería y la jueza de mina llegaron desde la capital y en medio de una situación de muchisima indignación popular, tuvieron que irse.

¿Consiguieron un amparo ambiental?

Iniciamos un amparo ambiental que empezó a recorrer las distintas instancias dentro de la provincia. Ahora tenemos un Juzgado ambiental. Que está en manos de una jueza,  que es esposa de un abogado de una minera y hace unos dos o tres años ya, que está. En aquel entonces no existía el fuero ambiental, y nuestro amparo ingresó en un juzgado contencioso  administrativo.

En esa instancia nos denegaron el amparo, apelamos hasta que llegó al Tribunal Superior, en aquel entonces vivía Héctor Tizón un escritor, abogado, entonces miembro del Tribunal. Él emitió un fallo que fue ejemplar porque puso en tensión dos derechos el de vivir en un medio ambiente sano y el derecho a ejercer una actividad extractiva y contaminante como es la minería.

También argumentó tomando el principio constitucional que establece que frente a una eventual obra o actividad con posibles impactos negativos en el medio ambiente, la decisión política debería no dar lugar a su realización, aunque se base en indicios del posible daño sin necesidad de requerir la certeza. Con ese fallo fuimos a la Corte Suprema, y como es lo habitual en cuestiones ambientales; se lavaron las manos y devolvieron la causa a la provincia.  

Así dos veces fuimos y volvimos de la provincia a la Corte Suprema. Ya habían pasado casi más de dos años entre idas y vueltas judiciales. La empresa no había vuelto y dijimos Ya está, los echamos. Creímos que habíamos logrado nuestro objetivo y ahí quedó esa causa.

¿En el año 2014 hubo un nuevo intento?

Pero en el año 2014 en Huacalera que queda unos 17 km al Norte corrió el rumor de que había personas de nacionalidad china en Mudana. En la quebrada tenés la Ruta 9 que corre  de sur a norte , paralelamente al Rio Grande; un estrecho valle se abre paso entre dos cordones de cerros, al este y al oeste, y a lo largo de la Quebrada los pueblitos van apareciendo salpicados a lo largo de la ruta 9.

Cuando vas desde el Sur hacia el Norte los yacimientos de Uranio quedan a tu izquierda, hacia el Oeste y cuando vas para el Norte a tu derecha tenés el este que es la zona donde están los valles que se comunican más allá con la zona de las Yungas, Calilegua la zona selvática,  hogar del yaguareté.

En agosto de 2014 se empieza a escuchar hablar de los chinos que paraban a tomar café en la YPF de Tilcara, que estaban por la zona este de los valles, no del Oeste donde estaban los pedimentos de Uranio. Algunos afirmaban que estaban haciendo cateos.

Con una compañera de la comunidad indígena de Mudana, empezamos a poner en circulación esta información, para alertar. En ese momento los diarios nos sacaron notas a doble página, cosa que ahora no; ningún diario local de Jujuy se ha hecho eco de lo que está pasando. Lo que tiene que ver con la situación institucional inédita.

Empezamos a movilizar en Huacalera. Entonces la policía minera gracias a la relevancia que el tema tomó en los medios vino y se llevó a estas personas. Los sacaron, dijeron que el cateo era  ilegal, que esta gente no tenía ningún permiso obtenido en minería de la provincia.

Pintada en defensa del territorio en Jujuy. Foto: Pueblos por el agua.

¿Qué novedades hubo en 2018?

Conseguimos en el 2014 la prohibición de la mega minería a cielo abierto en el ejido municipal de Huacalera, así como Tilcara lo había obtenido en 2008. Luego de ese triunfo del pueblo, las cosas quedaron tranquilas hasta el 2018, cuando descubrimos de un día para el otro, que desde Huacalera hacia la zona de Mudana y los valles de Alonso y Yala de Monte Carmelo, se estaba abriendo un camino.

Cuando vimos las dimensiones, que era muy ancho, lo primero que pensamos que era para el ingreso de las mineras. Empezamos nuevamente a movilizarnos. Es un camino que va hacia el Este, sería a la altura de la ruta 9 , donde están los  Los Amarillos, pero el camino se abre hacia el este, hacia la zona de las selvas, la parte norte de Salta, y mas allá Formosa.

Este camino atraviesa varias comunidades indígenas; no hubo consulta previa libre e informada como lo establece el Convenio 169 de la OIT, al que Argentina adhirió en su momento y que tiene rango constitucional. Nuestra abogada que es  miembro de la Comunidad Indígena de Mudana, la Dra. Claudia Pérez, fue a vialidad a pedir el expediente de la ruta, para ver de qué se trataba esto.

Resulta que es una ruta provincial que se abrió sin un expediente, con  máquinas. En su camino voltearon cardones, churquis, que son especies protegidas por ley en la provincia y que no se pueden tocar. El Estado provincial es quien viola las leyes.

Para hacer un camino tiene que haber un expediente, un estudio de impacto ambiental, una consulta previa libre e informada a todas las personas que va a afectar ese camino, sin embargo las personas consultadas por la abogada; quienes están a cargo de la construcción le respondieron: “a nosotros nos dicen que hagamos un camino, nosotros agarramos las máquinas y abrimos un camino”. Tal fue la respuesta de Vialidad Provincial.

Resistir el avance minero a través del arte. Foto: Pueblos por el agua.

¿Las mujeres indígenas se impusieron en Querusiyal?

El camino iba avanzando hasta que llegaron a una Comunidad, Querusiyal donde las mujeres se plantaron y dijeron “por acá no van a pasar”. Hubo una serie de incidentes, con mucha violencia. Según trascendió, el intendente de Tilcara se hizo presente con un grupo de hombres interpelaron violentamente a las mujeres, luego de ese incidente aparecieron muertos sus animales.

Las radios de la zona se dedicaron a ensuciarlas y a difamarlas, cuando ellas en realidad lo que hicieron es constituirse en guardianas de la tierra y las fuentes de agua, en defensoras de un modo de vida y de una cultura ancestral y eficiente, que desde hace miles de años asegura la supervivencia de las poblaciones en los territorios, su sostenibilidad y reproducción.  

Es una de las características que antecede a la instalación de una minera: la ruptura de la paz social.  Generan conflicto social entre quienes creen que el camino (como  las mineras) les va a traer progreso, conectividad y quienes piensan que hace miles de años que viven sin camino, y no lo quieren por las consecuencias que éstos entrañan.

Uno de los argumentos de quienes pugnan por la apertura del camino, es que cuando le pase algo a alguien la ambulancia va a poder llegar, y vamos a salvar vidas. Hace un mes una persona que tenía síntomas de Covid-19 estuvo nueve horas esperando la ambulancia que no llegó y tuvieron que ir en un auto particular. Con la apertura del camino ya empezaron a darse hechos que antes no ocurrían, como por ejemplo, robo de animales.

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