Jun 23, 2021 | Sociedad

80 años de la salvaje invasión alemana nazi a la Unión Soviética

Determinada a ser la mayor victoria del nazismo, la invasión alemana sobre la Unión Soviética fue una de las batallas más crueles e inhumanas de la historia mundial.
Adolf Hitler, el alemán nazi que llevó a cabo la mayor crueldad de la historia mundial con el fin de crear la raza perfecta. Fuente: es.rbth.com

No se trataba de la simple invasión de un territorio, sino que con la Operación Barbarroja se buscaba aniquilar una ideología y junto con eso aniquilar a toda una población. 

La ambición de Hitler, más allá de crear una raza perfecta, era hacer desaparecer al comunismo y a los soviéticos. Pero la resistencia del pueblo ruso junto a las inclemencias del tiempo, terminó ocasionando que se convierta en su peor derrota.

A 80 años de aquella guerra desmedida, Nota al Pie elaboró una reseña para comprender lo que sucedió en aquellos tiempos de la Segunda Guerra Mundial

Previo Tratado de No Agresión

A 9 días de iniciarse la Segunda Guerra Civil, la Unión Soviética (URSS) y la Alemania nazi firmaron un tratado de no agresión. Se conoció como Pacto Ribbentrop-Mólotov ya que fue realizado entre los Ministros de Asuntos Exteriores de dichos países, Joachim von Ribbentrop (Alemania) y Viacheslav Mólotov (URSS).

Fue firmado el 23 de agosto de 1939 en Moscú, con el fin de sentar las bases de una no agresión mutua y el compromiso de solucionar pacíficamente las controversias entre ambos países. 

Ninguno de estos Estados podría además formar parte de bloques que intentan avanzar sobre el país opuesto. También se determinaba el reparto de ciertos territorios, como por ejemplo Polonia, que se distribuirán entre ambos gobiernos.

Este pacto generó el malestar de ciertos sectores. Por un lado, los regímenes fascistas de Europa no estaban de acuerdo en que Alemania decrete un pacto con el comunismo. Por otro lado, había mucho desencanto con la Unión Soviética por haber firmado una alianza con un régimen nazi.

Las Fuerzas del Eje, integrada por alemanes y militares de otras nacionalidades, avanzó sobre la Unión Soviética con 3 millones de soldados. Créditos: mundo.sputniknews.com

Durante la validez del Tratado, los gobiernos alemán y soviético guardaron silencio frente a los avances sobre distintos territorios que cada país llevaba a cabo. Por ejemplo, la Unión Soviética se quedaría con Finlandia, Estonia, Letonia, Besarabia y Lituania. En tanto, Alemania avanzaría sobre la ciudad de Vilna, y ambos países sobre Polonia.

Pero Hitler además tenía en mente terminar con el comunismo soviético y avanzar hacia el Este. Así se fue gestando la Operación Barbarroja que se llevaría a cabo en la primavera de 1941.

Operación Barbarroja

En la Operación Barbarroja la Alemania nazi llevo a cabo sus ideas de aniquilar el comunismo de la Unión Soviética, durante la Segunda Guerra Mundial. Recibió este nombre en homenaje a Federico I Barbarroja. Fue el emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico durante el siglo XII. Había logrado unir a los territorios del Imperio bajo un poder único. Se transformó así en un referente del nacionalismo alemán en el siglo XIX.

Esta operación de exterminio comenzó el 22 de junio de 1941 y fue una de las batallas más masivas y cruentas. El plan ideado por Hitler consistía en el avance de las Fuerzas del Eje sobre territorio ruso, expandiéndose así sobre el Este y acabando con el comunismo en la URSS

Esto sólo demandaría un par de meses y la victoria parecía estar confirmada de antemano. Pero los alemanes no tuvieron en cuenta las condiciones climáticas del invierno ruso ni las enormes extensiones del territorio del URSS.

Durante los primeros meses de conflicto bélico la Unión Soviética sufrió importantes bajas y fue un golpe muy fuerte para el Ejército Rojo, a cargo de Stalin. Pero las fuerzas alemanas no estaban preparadas para las heladas temperaturas rusas. Esto fue determinante para acabar con los planes nazis de exterminio. 

Con la derrota de la batalla de Moscú, las tropas alemanas abandonaron territorio soviético el 5 de diciembre de 1941. Sin haberlo previsto Hitler jamás, 4 años después las tropas del Ejército Rojo colmaron las calles de Berlín.

Holocausto de balas

La ofensiva nazi sobre el pueblo soviético fue llevada a cabo de la manera más sangrienta posible. A medida que los nazis avanzaban, aniquilaban a todo judío que se les cruzaba.

Más allá de los intereses económicos, lo que buscaba Hitler era acabar con la URSS y eliminar o esclavizar a su población ya que la consideraba “sub-humana”.

El ejército más grande de la historia estaba formado por 3 millones de soldados de las Fuerzas del Eje, integrado por alemanes y otras nacionalidades como rumanos, italianos, búlgaros, húngaros, españoles, entre otros. Contaron con 3.600 tanques, 27.000 aviones, 17.000 piezas de artillería y 750.000 caballos.

El ejército de Hitler se encontró con una cruzada individual y colectiva por la defensa de la Madre Rusia y la sobrevivencia personal. Créditos: Télam.

Los resultados fueron abrumadores: entre civiles y militares, hubo 27 millones de muertos sólo en la Unión Soviética. 

El escritor Grossman se animó a decir que además hubo dos Shoah u Holocausto, en hebreo. Uno perpetrado con el gas en los campos de concentración, y otro mediante las balas en la Operación Barbarroja. A finales de septiembre, los alemanes ingresaron a Kiev, la capital de Ucrania. Allí asesinaron a 33.771 judíos entre hombres, mujeres, niños y ancianos. En los días posteriores esta cifra ascendió a 50.000.

Gran Guerra Patriótica

Hasta el día de hoy, el pueblo ruso llama a su victoria frente al nazismo como la Gran Guerra Patriótica. Si bien durante los primeros meses las pérdidas fueron masivas y los tomó desprevenidos, pudieron reafirmarse como pueblo y crearon una resistencia que contó con el sacrificio de sus habitantes, aún golpeados por las millones de muertes. No les quedaba otra opción que ponerse de pie y resistir, aumentando cada vez su espíritu de nacionalismo.

Además, los soviéticos contaron con el “General Invierno”. Se refieren así a los 30 grados bajo cero para los cuales los alemanes no estaban preparados. Se dice que los militares debían orinar sobre sus armas para evitar que se congelen. Las provisiones abundantes de los primeros meses comenzaron a escasear y además no contaban con la vestimenta necesaria para hacerle frente al frío. Esto jugó totalmente a favor de los soviéticos. 

Por otro lado, el avance tecnológico de los armamentos rusos comenzó a ser cada vez mayor. 

En comunicación con Télam, el escritor Osvaldo Gosman, descendiente de ucranianos, comentó que: «Después de ser derrotados en Kursk, que fue la batalla de tanques más grande en la historia de la humanidad, los alemanes pasaron a hablar de ‘la aplanadora soviética’, porque el avance ruso a partir de 1944 pasó a ser arrollador». 

La producción de municiones y la fabricación de tanques fue superior a la de otros países, llegando a construir más de 28.000 tanques.

Los soviéticos pasaron de resistir a comenzar su ataque y para ese momento las fuerzas alemanas ya comenzaban a descartarse.

El pueblo ruso aún reafirma su victoria en la Gran Guerra Patriótica y como sociedad debemos reafirmar que al nazismo: Nunca Más.

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