Jun 13, 2021 | Género & Sexualidad

La historia de los Encuentros Nacionales de Mujeres: 3ra parte

En esta serie especial de Nota Al pie, recordamos la década de los 90, donde los Encuentros se formalizan. Su convocatoria asciende cada vez más, nucleando a miles de mujeres de todo el país.
En el ENM de 1992 se hizo hincapié en el repudio al quinto centenario de la conquista de América. Crédito: yenerevista.com – Archivo personal de Telesfora Pichilef

El primer Encuentro Nacional de Mujeres (ENM) se realizó en 1986. Desde allí, todos los años miles de mujeres de todo el país se reúnen para debatir las problemáticas que atraviesan en su vida cotidiana. Durante los años siguientes, se siguieron realizando ENM, pero fue en 1989 cuando se marcó un antes y un después en la historia de este movimiento.

Todos los fines de semana, Nota al Pie lanza una nota que relata una parte de la historia de los Encuentros Nacionales de Mujeres. Hoy nos adentraremos en los comienzos de una década única: los noventa. 

El IV ENM se realizó en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, el 19, 20 y 21 de agosto de 1989. No hay muchas publicaciones o libros que relaten la historia de los Encuentros, pero en los consultados Rosario aparece en la memoria de las participantes como un quiebre. 

Ocurrieron varios hechos significativos. Por una parte, en el taller de Derechos Humanos se elaboró una carta dirigida al presidente de la Nación. En ella, las mujeres rechazaban la posibilidad de un indulto a los jefes de la dictadura militar de 1976. Este era un recuerdo fresco en la memoria de muchas de las asistentes, algunas hasta pertenecían a organizaciones que buscaban a familiares desaparecides, como Madres de Plaza de Mayo. 

Otro de los temas sobre los que más se habló fue la sexualidad. Al taller sobre la problemática asistieron 300 mujeres, de las 3000 que participaron en el Encuentro. La feminista Magui Belloti, recuerda en el libro “Mujeres que se encuentran” de Amanda Alma y Paula Lorenzo: “fue la posibilidad de hablar de placer, de la libre elección de la sexualidad, del lesbianismo, del orgasmo, de la masturbación, de las relaciones de poder”.

Las conclusiones del taller afirmaban: “No nos permitimos elegir libremente nuestra orientación sexual, olvidándonos que el ser humano no es heterosexual ni homosexual; sino una persona sexual que puede ejercitar distintas variantes sexuales cuya única diferencia es el objeto sexual”. Otras temáticas que aparecieron por primera vez fueron “Problemática de la mujer discapacitada”, “Iglesia” y “Patriarcado”. 

Otro hito del IV ENM fue la creación de una guardería. Muchas mujeres asistían al encuentro con sus hijes, y para que pudieran participar en todas las actividades propuestas se les ofreció esta opción. En el libro “Mujeres que se encuentran”, las autoras comparten una reseña de las encuentreras (así se auto denominan) sobre la guardería: “el primer día permaneció casi vacía. Las madres aún no se animaban a dejar a sus niños. Se escuchó a una decir temerosa: ¿Y si me lo roban?”.

Pero el miedo inicial fue superado y muchas concurrentes utilizaron el servicio. Sirvió como una reflexión sobre la maternidad, ya que les permitió cuestionarse la culpa sobre dejar a su niñe para realizar una actividad para ellas. Además, muchos maridos de las encargadas de la guardería tuvieron que ayudar, ya que el número de chiques las superaba. 

La Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (Dippba) investigó el Encuentro que se llevaba a cabo en Mar del Plata, en 1991. Crédito: quedigital.com.ar

Del norte a la playa, y del mar al sur 

El objetivo de las organizadoras era que todas las mujeres pudieran acercarse al Encuentro más cercano. Por eso, en el nacimiento de la década del 90, el V ENM se realizó en Río Hondo, Santiago del Estero. La comisión organizadora en esta ocasión contó con la ayuda de mujeres de Tucumán, Salta y Catamarca. Por primera vez, el movimiento llegaba tan al norte argentino.

Tuvo lugar los días 16, 17 y 18 de junio y convocó a 4000 mujeres. Uno de los hechos destacados fue que por primera vez se realizó un taller específico sobre SIDA. Además, se entregaron alrededor de 1000 becas de comida, desayuno y almuerzo para las concurrentes. 

En 1991, las mujeres se fueron al mar. Así, el VI ENM se realizó en Mar del Plata, los días 8, 9 y 10 de junio. De un año al otro, el número se multiplicó: participaron 8000 mujeres. Para ellas nuevamente funcionó una guardería y se otorgaron becas a quienes lo necesitaban. 

Entre los temas destacados estuvo el aborto, ya en ese entonces las mujeres luchaban por su despenalización. Además reflejaron una problemática que envuelve a los Encuentros hasta ahora: la falta de difusión en los medios hegemónicos de comunicación. 

“Esto sólo podrá ocurrir si ustedes mismas se encargan de difundir persona a persona y en los medios de sus lugares de procedencia. No esperen que los medios vayan a ustedes. Recuerden que somos mujeres y la mayoría de los trabajadores de prensa no lo son y no pueden comprender, muchos, esto de los encuentros”. Estas fueron algunas de las palabras de bienvenida con las que comenzó el Encuentro.  

Desde allí, el siguiente destino fue en la Patagonia Argentina. El séptimo encuentro fue en Neuquén, del 10 al 12 de octubre de 1992. Participaron 5000 mujeres y también marcó hitos que se recordarían en la posteridad. 

En ese entonces, en esa fecha se celebraba “el día de la raza”, en conmemoración a la conquista española de América. Por ello, las mujeres de los pueblos originarios tuvieron un lugar esencial. Uno de los talleres que se realizaron fue “La colonización del cuerpo a los 500 años de la conquista de América”. 

Por primera vez se realizó la marcha del encuentro, una actividad que quedaría instalada en la posteridad. Esa vez, las mujeres se manifestaron en repudio al genocidio y al aniversario de la colonización del continente. 

Desde allí, en todos los ENM una de las tardes las participantes se movilizan en las calles de la ciudad sede. Así, visibilizan las luchas del movimiento feminista y lo que concluyeron en los talleres. Por ejemplo, en el último Encuentro que se realizó en la ciudad de La Plata en 2019, la marea era verde: se reclamaba por el derecho al aborto legal. 

Muchas veces, se criminalizan estas movilizaciones en los medios de comunicación hegemónicos. Por pintadas agresivas o algún incidente aislado, se corre el foco de lo verdaderamente importante. Miles de mujeres y disidencias (en el último año fueron 200.000), caminan alegre y pacíficamente, luchando por sus derechos.

Cuadernillo de Prensa Mujer en el Encuentro de 1992. Crédito: potenciatortillera.blogspot.com

Los ENM continúan

En 1993, 7000 mujeres se congregaron en el VIII ENM. Se realizó en Tucumán del 12 al 14 de junio. Estuvo marcado por una sombra cruel, tres mujeres murieron en un accidente cuando iban hacia el Encuentro: Irma Bonsignori, Adelaida Becerra de Arias e Isabel “Chala” Sánchez. 

Por otra parte, del ENM de 1994 no existen muchas memorias. Se realizó en Corrientes, entre el 18 y el 20 de junio. En él se organizó una sentada por la despenalización del aborto y se denunció la violencia policial (era reciente el caso Carrasco). 

Claudia Korol, una de las entrevistadas del libro “Mujeres que se encuentran”, recuerda: “Corrientes es una ciudad muy chiquita y conservadora y los hombres estaban re-asustados. Tuve esa sensación de poder”. 

El próximo fin de semana conoceremos lo que sucedió a fines de la década del noventa. El gobierno de Carlos Menem avanzaba, y así lo hacía la crisis económica y social. Esto se vio reflejado también en las luchas de las mujeres de los ENM.

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