May 25, 2021 | Pueblos Originarios

Las voces de las mujeres indígenas un 25 de mayo

El Movimiento por el Buen Vivir manifestó su postura sobre la fecha patria luego de haber caminado 2000 km contra el terricidio.
Mujeres indígenas por el Buen Vivir llegan al Congreso de la Nación. Crédito: TeleSISA.

El 25 de mayo de 1810 se instauró en el Cabildo de Buenos Aires el primer gobierno patrio. Este suceso significó el inicio de la liberación de los pueblos del yugo colonial. Las comunidades indígenas también fueron partícipes de la Revolución. Distintos pueblos lucharon contra los extranjeros en las filas de los ejércitos patriotas.

En diálogo con Nota al Pie, Rosario Virginia Hilario, mujer aba guaraní, dijo que “el 25 de mayo ha sido la libertad para el territorio argentino, el sacarse a un virreinato que lo conducía España”.

Además, supuso la participación de elles en “muchas batallas donde estaba el general Belgrano, el general San Martín”, y también “hemos sido partícipes de esta libertad histórica en 1810”. Sin embargo, “hasta hoy no hemos tenido la inclusión que tendríamos que tener”, comentó. 

En 1878, Julio Argentino Roca exterminó a ranqueles, tehuelches, mapuches, indios pampas; ubicados en el norte de la Patagonia y las pampas argentinas. El objetivo era ampliar el territorio de Buenos Aires y perpetuar a los pueblos a la sumisión plena de las leyes criollas.

En la actualidad las diferentes formas de violencia sufridas en las comunidades siguen vigentes, pero también germina la raíz de otra revolución posible, la revolución de las flores. La caminata de un grupo de mujeres indígenas por el Buen Vivir supuso la visualización de todas las formas de violencia habitadas en sus cuerpos y en la Pachamama.

Ellas caminaron aproximadamente 2000 km para decir Basta de Terricidio y denunciar las distintas formas de violencia del sistema sobre la tierra y la vida. 

Las mujeres indígenas contra el terricidio de ayer y de hoy

En diálogo con Nota al Pie, Evis Millán, mapuche de Puelwillimapo, Chubut, e integrante del Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir, dio su perspectiva con respecto al 25 de mayo. “Nos parece una fecha que tiene que ver con una opresión que han generado los Estados al querer dividirnos a los pueblos”, expresó.

Cabe mencionar que las integrantes del Movimiento pertenecen “a naciones indígenas diferentes, naciones ancestrales al Estado argentino”. En este sentido, la mujer manifestó que están en permanente resistencia buscando “la manera de seguir siendo un pueblo libre”.

Además, denunció que los Estados “se impusieron a nuestra forma de ver y habitar la vida”. Los pueblos fueron sometidos a “un sistema homogéneo”, que consistió en imponer “su forma de organización” económica. “Con las religiones también, fueron cambiando nuestra espiritualidad”.

En este sentido, aseguró: “creemos que es posible volver a retomar eso, desde el respeto, desde la diversidad; entender que hay muchos pueblos con filosofías diferentes pero que se puede convivir en armonía”.

Rescató también un punto fundamental para ella referido al mantenimiento de “esa espiritualidad, ese pensamiento de querer cuidar la naturaleza, defenderla”, por parte de los pueblos indígenas; más allá “de que muchos Estados quisieron aniquilarnos”.

En la misma línea, otra integrante del Movimiento, Karumanta Escalada, de la nación aba quechua guaraní, expresó su sentir sobre la fecha patria. Comentó que si bien el 25 de mayo “fue el primer grito de libertad del pueblo como Nación Argentina”, para las comunidades indígenas “fue también el principio del genocidio”. Por eso, remarcó la importancia de este día y “el recordar, el no olvido”.

Llegada a Buenos Aires

“Caminamos para sanar” Crédito: @AgenciaANRed.

Para Millán fue “sumamente importante” lo sucedido el 22 de mayo en Capital Federal. La integrante del Movimiento siente “que estamos en un caminar nuevo donde hay diversidades de pueblos y entre ellos está el pueblo argentino”.

Cada une vuelve a su comunidad, pero “la lucha y la resistencia continúan”. “Seguimos pensando que es importante seguir difundiendo lo que es el terricidio, una palabra que engloba todo lo que está sucediendo a nivel general, el asesinato de toda la vida”, dijo Millán.

“Las mujeres han recorrido 2200 km, han dejado familias, hijos, trabajo, han dejado todo para hacer esta caminata porque pensamos de que a nosotros nos mueve la identidad indígena, que todavía no han podido avasallar”, agregó Hilario.

Para Millán “es una responsabilidad de cada una, de cada une, de cada uno de los que conviven en este territorio, acabar con el terricidio”. La hermana Hilario mencionó que hubo “36 naciones indígenas en el congreso poniendo el cartel basta de terricidio”.

Poner un fin a la violencia contra la tierra y los cuerpos

Millán entiende como importante la conciencia de la sociedad argentina sobre el terricidio. A su vez planteó la necesidad de “una ley que condene a estos terricidas”. En relación al término, comentó que “viene de diferentes gobiernos, tiene que ver justamente con una política, con un sistema de este país que se creó a través del genocidio”.

Asimismo dejó un mensaje claro: “Si no empezamos a entender que son muchos los pueblos que habitamos y todos debemos presentar nuestra forma de ver la vida, como queremos cuidar a la mapu, el terricidio va avanzar”.

“Es importante que podamos unirnos y que no quede impune esta matanza”, afirmó. Los terricidas, que “tienen un nombre y apellido”, para Millán deben ser considerados culpables; debe haber “condenas para las empresas, los gobiernos y los funcionarios que permiten que se asesine la vida”.

El chineo

“Basta de chineo” Crédito: @movimientodemujeresindígenasporelbuenvivir

Las mujeres indígenas por el Buen Vivir denuncian hace tiempo el chineo, “una práctica aberrante producida desde hace mucho tiempo sobre todo en las zonas de las comunidades del norte”, afirmó Millán.

En la misma línea, Escalada comentó que es “un crimen de odio; y aún después de tantos años siguen tomándolo como una costumbre cultural, y sabemos que esto no es así”. De hecho, el chineo fue “la gota que colmó el vaso” y que decidió a las mujeres a salir a caminar.

Este delito es cometido en manada y siempre por “personas blancas”, explicó Escalada. Millán contó que los “criollos se van metiendo en las comunidades”, y secuestran, violan e incluso asesinan a niñas y adolescentes.

“Le hemos llamado chineo porque entendemos que acá hay una práctica que ha permitido el mismo Estado colonialista que ha invadido y saqueado los lugares”, expresó Millán. Su relato se asemeja a las épocas previas a la revolución y posteriores también.

Para Hilario, “la violencia no cambia”. “Nuestras abuelas o las hijas de nuestras abuelas, cuentan cómo eran violadas y mutiladas por los criollos”.

El Estado, según Millán, sostiene aún el chineo ya que “las hermanas han denunciado estos hechos aberrantes, han ido a la Justicia, pero no son escuchadas”.  

“Muchas veces la misma Justicia no cumple con la ley donde nuestras hermanas que no hablan el idioma castellano tienen derecho a tener una persona que pueda traducir”, expresó, quedando las mujeres completamente invisibilizadas y violentadas por la Justicia y el Estado.

“Queremos que haya una pena diferente para estas personas que llevan a cabo estas violaciones y asesinatos. Acá hay racismo hacia las mujeres indígenas”, afirmó.

Sobre el petitorio entregado al gobierno

El 20 de mayo el grupo de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir mantuvo conversación con el equipo del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad. Durante la charla se entregó un petitorio con múltiples demandas.

Una de las principales demandas presentes en el documento, según Escalada, es “que el terricidio sea considerado un crimen de lesa humanidad y de lesa naturaleza”.

Además se habló sobre la falta de agua en las comunidades, problemáticas referidas a la educación y a la salud; se denunció también el chineo y la megaminería. 

Por otro lado, Hilario también agregó que “nosotros somos presidentes de comunidades, autoridades de comunidades que vienen de un estado indígena”. 

“También tenemos salud, educación, territorios, nuestras propias naciones así que cuesta al Estado creer que nosotros también podemos tener nuestro espacio que todavía no nos los quieren dar”, expresó.

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