Abr 29, 2021 | Actualidades

De qué trata la campaña “Liberen las patentes”

Frente a la distribución desigual de vacunas contra el coronavirus, un centenar de países piden la suspensión temporal de patentes.
Foto: Centro de Información sobre Empresas y Derechos Humanos.

La pandemia que asola al planeta volvió a dejar al descubierto las desigualdades en las relaciones internacionales del orden mundial. En la actualidad, las vacunas contra el Covid-19 están siendo distribuidas de forma inequitativa entre los países.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), a la fecha fueron administradas aproximadamente 700 millones de dosis a lo largo del mundo. De ellas, el 87% se ha destinado a países ricos y el 0,2% a los países pobres.

Frente a esta realidad desigual, emerge la campaña “Liberen las patentes”. Esta iniciativa pide la liberación temporal de las patentes de las vacunas contra el Covid-19, que se encuentran en manos de grandes empresas farmacéuticas.

Foto: Médicos Sin Fronteras.

La Doctora en Ciencias Sociales e investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (CONICET), María Belén Herrero, explicó a Nota Al Pie que la propuesta “permitiría poder ampliar la producción de vacuna”.

En este sentido, liberar las patentes y la propiedad intelectual generaría que “otros productores puedan fabricar más dosis”. Como consecuencia, se podrán “obtener más vacunas para la población mundial”. De esta forma, el objetivo de la iniciativa es democratizar la producción, comercialización y distribución de vacunas.

La también investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) destacó que “son varias las organizaciones, los organismos y las distintas personalidades a nivel global que están articulando para apoyar esta propuesta y pedir que se liberen las patentes”.

Antecedentes

La campaña “Liberen las patentes” surgió a partir de una petición realizada por India y Sudáfrica ante la Organización Mundial del Comercio (OMC). En ella, los países solicitaron la suspensión temporal de la propiedad intelectual sobre la tecnología, medicamentos y vacunas contra el Covid-19. 

“India y Sudáfrica son países que tienen experiencia en estas propuestas. Lo han hecho ya en el caso del VIH Sida para pedir la suspensión de las patentes, en aquel entonces vinculada a los antirretrovirales”, resaltó Herrero.

Debido a los derechos exclusivos de patente y propiedad intelectual sobre las vacunas contra el Covid-19, en la actualidad hay una capacidad limitada de productores. Éstos terminan conformando monopolios farmacéuticos y poseen además la libertad de fijar los precios y condiciones de negociación en diversos países.

La entrevistada sostuvo que la falta de transparencia de los precios y los acuerdos impuestos por las empresas, generan que “los países periféricos tengan grandes dificultades para acceder a las vacunas”. Además, comentó que en ocasiones incluso tienen que aceptar condicionamientos “como los casos que se han hecho públicos de Pfizer en nuestra región”.

Foto: Télam.

La nombrada compañía exigió a varios Estados latinoamericanos requisitos que atentaban contra la soberanía nacional. En el caso de Brasil y Argentina requería que realizaran modificaciones en sus leyes. Además, reclamaba que pusieran sus embajadas, bases militares y otros activos soberanos como garantía ante posibles demandas por efectos adversos de la vacuna. 

Lo mismo ocurrió en Sudáfrica. Allí, la farmacéutica pidió a los ministros de salud y finanzas que firmaran una cláusula, mediante la que pretendía recibir una indemnización en caso de reclamos a causa de la vacuna.

La investigadora agregó que “los grandes laboratorios como Pfizer y Moderna vendieron por anticipado la mayor parte de sus dosis a muy pocos países”.

Propuesta, desafío y debates

Para alcanzar un acuerdo multilateral que habilite la liberación de patentes y derechos intelectuales, es necesario el apoyo de 123 países de los 164 que conforman la OMC.

Si bien la iniciativa tiene a favor a 99 países, se enfrenta a la negativa de los Estados que acapararon las vacunas y su producción.

Postura de cada país con respecto a la liberación de patentes. Crédito: Third World Network – El País.

Según Herrero, “la propuesta concreta que se presentó a la Organización Mundial del Comercio está bloqueada, sobre todo por las principales potencias occidentales: Estados Unidos, Reino Unido, Suiza, Canadá y las grandes farmacéuticas que de hecho sus casas matrices se encuentran en los países más opositores”.

El argumento de los países desarrollados y el lobby empresarial farmacéutico para negarse a liberar las patentes y la propiedad intelectual de las vacunas, es que de esa forma disminuiría el incentivo a la investigación e innovación.

Por otro lado, las posturas a favor de la liberación alegan que algunas empresas han recibido apoyo estatal y de organizaciones internacionales. Tal es el caso de la compañía estadounidense Johnson & Johnson y la sueco-británica AstraZeneca, que recibieron 1500 millones de dólares de incentivo.

Con relación a esto, la Doctora en Ciencias Sociales sostuvo que “todas las vacunas de estas empresas se desarrollaron total o parcialmente con financiamiento público; se calcula que tres cuartas partes del financiamiento para la investigación en estas vacunas provienen de la inversión pública”.

Campaña en América Latina

América Latina es una de las regiones del mundo que presenta más casos confirmados y muertes por Covid-19. Los países que la conforman deben enfrentarse diariamente a la crisis sanitaria, económica y social que trajo aparejada la pandemia.

Ante la necesidad del acceso a las dosis necesarias para frenar al virus, Bolivia impulsó la campaña internacional para liberar las patentes de las vacunas contra el Covid-19.

En relación a esto, Herrero sostuvo que “la situación en torno a la vacunación es preocupante”. Explicó que “el ritmo es lento, hay muchos países que todavía no pudieron acceder a las vacunas, las dificultades que hay para poder asegurarse de las dosis son muchísimas y además hay que tener en cuenta que América Latina es la región más desigual del mundo”.

La región ha marcado en los últimos años un deterioro en las instancias de cooperación conjunta y una importante crisis sanitaria. La especialista opinó que “hay que tener en cuenta que es el vacío que dejó UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas)”. Según expresó, “la salud era una de las áreas más protagónicas y dinámicas de este organismo, que permitía articular acciones concertadas”.

La producción cubana de vacunas

De cara a esto, Herrero también expresó la importancia de resaltar el trabajo de Cuba, que generó su propia vacuna. Manifestó la necesidad de “apoyar la investigación científica, de promover el desarrollo tecnológico”. En la misma línea, hizo referencia a “fortalecer las capacidades de los Estados e invertir en este sentido en pos de una mayor soberanía sanitaria en la región”.

También habló de la necesidad de, a corto plazo, complementar las acciones en la región a partir de las relaciones actuales con los productores de vacunas. En cuanto al mediano y largo plazo, consideró “fundamental avanzar en la discusión en torno a la soberanía sanitaria. Fortalecer la cooperación regional e integración latinoamericana y establecer mecanismos que permitan garantizar, por ejemplo en este caso, todas las dosis necesarias para otros pueblos”.

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