Abr 25, 2021 | Cultura

Formación para promover una cultura antiespecista

Capacitación realizada por el Ministerio de Cultura de la Nación.
Foto: Polla Ferreyra.

El programa denominado “Territorio de Saberes”, se propone aportar al desarrollo integral de colectivos culturales. Lo hace mediante el estudio de educación popular, soberanía alimentaria, comunicación, derecho a la diversidad y antiespecismo.

El especismo es definido como una forma de discriminación basada en la pertenencia a una especie. Esta ideología considera que dentro de un ecosistema existen especies que son más importantes que otras, lo que se materializa en prácticas de explotación.

La filosofía especista sostiene que la especie humana tiene derecho a explotar a las especies animales, la antiespecista se opone a esa práctica. Una de las consecuencias de la filosofía hegemónica especista es la adhesión de la mayoría de la sociedad a la nutrición basada en el carnivorismo. 

El curso que dictará el Ministerio de Cultura tiene contenidos desde la perspectiva antiespecista. Esto constituye una iniciativa innovadora por parte de un ente del Estado puesto que tradicionalmente, este no ha interpelado desde sus instituciones al especismo. El programa Territorio de Saberes lo hará.

Formación en antiespecismo

Nota al Pie diálogo con Polla Ferreyra, capacitadora del módulo de formación antiespecista, quien consideró que «esta propuesta para poner en cuestión lo que culturalmente nos han enseñado desde pequeños. Nos han instalado que existe un único modelo nutricional y que necesariamente éste tiene que incluir una porción de carne en el plato”.

Ferreyra efectuó una crítica a la modalidad hegemónica fundamentando que “ese esquema nutricional incurre en la explotación animal; debemos avanzar hacia una sociedad que no tenga explotación”.

Foto: Polla Ferreyra.

El antiespecismo en los sectores populares

El programa de formación está dirigido a integrantes de colectivos culturales, miembres de organizaciones comunitarias, gestores de desarrollo. También a personas que se desempeñan en tareas culturales de espacios sindicales.

Ese público destinatario es muy valorado por la capacitadora, quien considera que: “las organizaciones comunitarias proponen una forma de alimentación que es la basada en la filosofía especista. Es por ello que cuando se habla de nutrición, de comedores comunitarios, de alimentación siempre incluyen carne animal”. 

Respecto de esa concepción predominante Ferreyra advirtió que: “no nos están mostrando la otra cara del tema; que es lo mucho que afecta el consumo de carne a la salud humana, la producción de carne que conlleva agresión a los animales”. 

Polla Ferreyra observa que “hay que empezar a cambiar los modelos de educación. En las escuelas debiera implementarse que se brinden las dos miradas (la especista y la no especista); que los alumnos puedan elegir entre comida con carne o sin carne y no imponer directamente el carnivorismo como sucede actualmente.”

Para romper la hegemonía especista que domina la sociedad actual, Ferreyra propone “repensar la cultura especista ya desde abajo para no imponer de modo automático el especismo en la niñez”.

La capacitadora, considera que para generar un cambio “es clave combinar la dimensión educativa; como así también los medios de comunicación porque pueden hacer un gran aporte a esa reflexión”.

Antiespecismo en las villas

Polla Ferreyra describe la alta inserción que tiene el perjudicial especismo en los barrios al relatar que “yo vivo en una villa donde permanentemente me relaciono con personas de las organizaciones populares, y siempre está el tema de la carne presente, asados, choripan, siempre carne, entonces tenemos que generar otro tipo de conocimiento. Estamos necesitando otra mirada en los movimientos sociales y territoriales que no sea la especista”. 

En este sentido valora la apuesta que hace el Ministerio de Cultura al introducir la mirada antiespecista al considerar que “hace falta más visibilidad del anti especismo, porque el especismo está presente en todas partes: te invitan a comer una pizza y la pizza tiene queso (lácteo de origen animal), te invitan a una reunión y lo que hay para comer es asado (de carne animal), entonces hay una hegemonía especista que nos domina todo el tiempo y está presente en todo lugar, te lo meten por todas partes”. 

Foto: Polla Ferreyra.

Frente a ese sistema opresor especista, Ferreyra plantea que:“hay que mostrar la otra realidad, lo que nos venden, lo que consumimos y todos los problemas de salud que el carnivorismo nos genera, porque  los problemas cardiovasculares no lo generan ni las verduras ni las legumbres, es la carne lo que lo genera, entonces nos falta visibilizar el antiespecismo, desarrollar la conciencia”. 

Propuesta pedagógica

La capacitadora considera que “el antiespecismo es una respuesta política, porque nos hicieron creer que los animales no humanos tienen una vida inferior y que no valen nada, entonces es necesario la formación en antiespecismo para que podamos comprender el sufrimiento de las otras especies, que son los animales”.

Explica cómo lo va a llevar a cabo: “vamos a poner en contraposición los conceptos de especismo versus antiespecismo, vamos a compartir todo el conocimiento que podamos aportar, la idea es que los estudiantes puedan llevarse mucho saberes nuevos con contenidos audiovisuales; textos, y entrevistas vinculados al antiespecismo”. 

Se hace énfasis en la importancia de introducir esta nueva filosofía en los sectores populares fundamentando que “como persona antiespecista y villera que soy, voy a compartir todo lo que sé porque el veganismo no es solo para ricos”-puntualizó.

Información: 

territoriodesaberes@cultura.gob.ar

Inicio del curso: 26 de abril 2021

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