Abr 18, 2021 | Actualidades

La lucha por un Paraná en manos del Estado

El río Paraná no es sólo uno de los recursos hídricos más importantes de Argentina, sino también el corredor por donde pasan el 75% de sus exportaciones. La vía troncal del río, comúnmente llamada “Hidrovía Paraná – Paraguay” está en manos privadas desde 1995 y el próximo 30 de abril vence su concesión. Por eso, […]
Foto: anred.org.

El río Paraná no es sólo uno de los recursos hídricos más importantes de Argentina, sino también el corredor por donde pasan el 75% de sus exportaciones. La vía troncal del río, comúnmente llamada “Hidrovía Paraná – Paraguay” está en manos privadas desde 1995 y el próximo 30 de abril vence su concesión. Por eso, pequeñes productores y otros sectores rechazan su reprivatización y exigen en cambio el control estatal.

En diálogo con Nota al Pie, el ingeniero naval y ex Subsecretario Nacional de Puertos y Vías Navegables entre 2012 y 2015, Horacio Tettamanti, manifestó que es incorrecto llamar “hidrovía” a la zona en concesión. En este sentido, aclaró que el término “no se refiere a ningún sujeto geográfico”, sino que es un corredor que nace en Puerto Cáceres, en Brasil, y termina en Nueva Palmira, Uruguay.

Tettamanti opinó que el término hidrovía es usado “en forma muy perversa para que la gente se confunda”. De esta forma, termina siendo una especie de eufemismo. Pues la perspectiva cambia al afirmar que “en el año 95 Menem y Cavallo privatizaron el río Paraná y el Río de la Plata”. 

Es decir, lo que está concesionado es la llamada vía troncal de navegación, formada por un tramo de estos cursos de agua. Se extiende específicamente desde el kilómetro 1238 del río Paraná -llamado punto de Confluencia porque es donde se une con el Paraguay– y el kilómetro 239 del canal de Punta Indio, ubicado en el Río de la Plata.

Esta concesión incluye el control de los peajes así como las tareas de dragado, balizamiento y mantenimiento en general del curso de agua. Actualmente está en manos de la empresa belga Jan de Nul y la argentina EMEPA S.A.

Entre la continuidad y la estatización

Ahora bien, la mal llamada hidrovía está ahora en agenda porque se debate la extensión de la privatización o su vuelta a manos del Estado. En este marco, en noviembre de 2020 se publicó el Decreto 949/20, que otorgó al Ministerio de Transporte la facultad de licitar la concesión. Tettamanti aseguró que Mario Meoni, a cargo de la cartera, pretende renovar la misma.

Foto: fmfutura.com.

Frente a este panorama, explicó que el Decreto debe ser derogado porque la privatización “ha hecho mucho daño”. En relación a esto, mencionó el paso obligado por Montevideo para salir al mar, el impedimento de controlar las exportaciones, así como de “navegar la Argentina de punta a punta”.

En definitiva, esta concesión “impide ejercer la soberanía” sobre las aguas. Por eso, Tettamanti manifestó que “es inconcebible que la Argentina sea un país mediterráneo sin acceso al mar”.

En este sentido, el ex Subsecretario Nacional de Puertos y Vías Navegables remarcó la inviabilidad del modelo vigente. “Es imposible que la Argentina pueda controlar su propia economía, sus propias exportaciones e importaciones, si entregó totalmente el manejo del río Paraná, el Río de la Plata y el Atlántico Sur a los monopolios extranjeros”, aseveró.

El papel de los canales

El entrevistado explicó que actualmente se usa el canal artificial Emilio Mitre, cuyo dragado “ha hecho un estrago ambiental en todo el Río de la Plata”. Además, manifestó que actualmente “está puesto al interés de las cerealeras”, a las que sólo “les interesa sacar soja barata”.

Por su parte, el ex marino Julio Urien, también aseguró que “es un problema de soberanía, porque para entrar y salir al río Paraná que es nuestro, hoy tenés que pedir permiso, y te tiene que autorizar Montevideo” 

Sin embargo, existe el Canal Magdalena que aparte de ser natural, permite entrar y salir al río sin tener que pasar por otro país. Lo que sucede es que, según Urien “a las grandes cerealeras no les conviene el canal. Porque ellos quieren que todo pase por Montevideo, donde el Estado argentino tiene mucho menos control”.

Además, aseguró que “de todo lo que se exporta, más de 70 mil millones de dólares, hay 20, 30 mil millones de dólares, que se van de contrabando”. Y agregó que “es importante, ahora que vence esta concesión, que el Estado intervenga y controle todo lo que entra y sale por esta vía fluvial”.

En pos de ese objetivo, se busca que los canales “diseñados a favor de las multinacionales, realmente sean reformulados para ponerlos al servicio del país”, concluyó Tettamanti.

Más que un corredor comercial

En cuanto a las implicancias ambientales del actual modelo, Tettamanti manifestó que el dragado del Canal Emilio Mitre es “absolutamente antinatural, que está destruyendo todos los humedales, está generando un daño a lo largo del Paraná que es impresionante”.

De igual forma, Urien explicó que no es sólo una lucha por el control estatal de las exportaciones que pasan por allí, sino también «una batalla cultural”. En este sentido, opinó que “no sólo es una vía navegable». También es un recurso «que hace a la vida de miles de personas, a lo ecológico, a lo sustentable y a la biodiversidad”.

Más allá de lo conflictivo del tema, el ex marino rescató que «ahora se está debatiendo prácticamente en todos los sectores del campo popular». También agregó que se empieza a tratar en el Congreso de la Nación y de la provincia de Buenos Aires.

Estatización y soberanía alimentaria van de la mano

El productor hortícola y vocero de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) de Entre Ríos, Christian Acosta, expresó a Nota al Pie la necesidad del manejo estatal de los canales fluviales. En este marco, aseguró que garantizará, “hacia el interior del país, una matriz económica que le permita sacar de la crisis a grandes sectores de la población”.

Acosta explicó que al estar “el transporte, el control de la vía navegable, y los puertos, en manos privadas, hay muy poco control” estatal. En este sentido, comentó que el Estado “calcula que entre un 10 y un 30% de lo que se exporta por ahí, no se declara”.

Para desarrollar la importancia del control estatal, el productor hortícola de Concepción del Uruguay puso como ejemplo a sus comprovincianos. Explicó que “muchas veces tienen que malvender los granos, y después terminan en el puerto de Rosario y se exportan”. Esto se debe a que “no tienen condiciones para comercializar adentro”, lo que genera que “las pequeñas producciones regionales terminen atadas a este conglomerado”.

Foto: agenciapacourondo.com.ar.

Por otro lado, el referente de la UTT opinó que el control del río “no debería pasar sólo por una administración burocrática” ya que es “muy importante para el país”. Como contrapropuesta, sostuvo que hay “diferentes sectores que hacen al control de las vías navegables que deberían estar siendo convocados”.

Además, manifestó que con la discusión de la hidrovía “lo que se intenta es ensanchar los ríos” para aumentar el volumen de producción exportable. Según Acosta, esto traería como consecuencia la expansión de la frontera y “eso atenta con las pequeñas y medianas producciones”.

El productor hortícola explicó que actualmente “lo que se exporta fundamentalmente por ahí, son commodities o granos del agronegocio”. En este sentido, lo vinculó con la concentración de la tierra en pocas manos. Es por esto que desde la UTT exigen una Ley de Acceso a la Tierra para llevar adelante producciones y comercializarlas a precios populares.

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