Abr 1, 2021 | Actualidades, Cultura

La pandemia y el teatro ciego

Foto: Ana Clara de la Barrera (entrada del Teatro Ciego) El teatro, ese arte escénico a través del cual podemos representar diferentes escenarios ya sean ficticios o no ¿Quién alguna vez no participó de una obra teatral en el colegio, centro barrial, o género su propia escena en su casa mientras jugaba en su niñez, […]

Foto: Ana Clara de la Barrera (entrada del Teatro Ciego)


El teatro, ese arte escénico a través del cual podemos representar diferentes escenarios ya sean ficticios o no ¿Quién alguna vez no participó de una obra teatral en el colegio, centro barrial, o género su propia escena en su casa mientras jugaba en su niñez, adolescencia o mayoría de edad? ¿O tal vez disfruto de una representación a través de una obra callejera, en sala, o en una novela? El teatro es un arte que está presente en nuestras vidas y existen diversas formas de poder llevarlo a cabo. Una de ellas es el teatro ciego.

¿Qué es el teatro ciego?


Esta técnica para representar teatralmente surgió en Argentina en 1991. En la provincia de Córdoba, Ricardo Sued, quien era conocedor de las técnicas de meditación en la oscuridad que se practicaban en los templos  zen Tibetanos;  se inspiró en ellas y presentó una obra de teatro en completa oscuridad.  Es decir, es una forma de presenciar y sentir el teatro con todos los sentidos a excepción de la vista. En un principio se denominaba teatro sensorial; obtuvo la denominación de teatro ciego debido a que en 2001 José Menchaca, director de “El Grupo Ojcuro”,  dirigió una obra de teatro en la oscuridad con un elenco conformado, en su mayoría, por personas con ceguera. Esta decisión se debido a la habilidad de elles para manejarse en un espacio sin luz.

El caso del “Teatro Ciego”

El “Teatro Ciego” se encuentra ubicado en Palermo, Capital Federal, cuenta con un personal compuesto por 70 personas de las cuales alrededor del 40% de ellas son ciegues o poseen baja visión; y desde 2008 realizan espectáculos utilizando la técnica de teatro ciego siendo el primero en el mundo. Paula Cohen Noguerol, coordinadora del área de comunicación de Teatro Ciego, nos cuenta que una de las razones por las que decidieron utilizar esta técnica se debe a que es muy rica y permite múltiples expresiones artísticas y posibilidades.  

Respecto a la pandemia, Paula menciona que al comenzar la misma se interrumpieron las actividades por completo. Entendiendo que el contexto pandémico no era pasajero, por lo menos a corto plazo, comenzaron a desarrollar nuevas propuestas y alternativas. El principal desafío era sostener al equipo trabajando y que las propuestas planteadas, se pudieran concretar desde la casa de cada uno y en distintos puntos del país.

“Pensamos que si el público no podía venir a Teatro Ciego, de alguna forma teníamos que hacer que teatro ciego llegue a su casa”, comenta Paula. Así fue cómo surgió la idea de Box Gourmet, una caja con un menú pensado para ser degustado sin utilizar el sentido de la vista y acompañado de una pieza sonora en tecnología inmersiva 360. Al lanzarlo se encontraron una muy buena recepción por parte del público es por eso que crearon otras “boxs” (cajas) con temáticas y hasta ofrecen cajas personalizadas para empresas. Esta innovación en como experimentar teatro ciego contribuyó a que puedan seguir en funcionamiento todo el 2020. 

En 2021, a partir del 8 de enero, se volvió a abrir el teatro para las funciones presenciales de prueba. Esto, nos relata Paula, conlleva varios desafíos en contexto pandémico; como por ejemplo la disminución de espectadores, la adaptación del espacio para cumplir con los protocolos o la disminución de funciones. Sin embargo, resalta la felicidad de poder volver.

El caso del “El Grupo Ojcuro”

El Grupo Ojcuro  es una compañía de teatro independiente inclusiva y funciona desde el 2000. Está compuesta por 10 integrantes, de las cuales 4 son ciegues totales, 3 con baja visión, y 3 con visión total. Una particularidad de este grupo es que el encargado de la dirección también actúa. Los integrantes del grupo son de Capital Federal y hacen giras en Argentina  pero también pudieron presentarse en países como Uruguay, Estados Unidos, entre otros.  

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Crédito: Grupo Ojcuro – página oficial.

Juan Marcelo Gianmarco, miembro del grupo desde 2007, nos relata sobre la situación de El Grupo Ojcuro.  Juan cuenta que a pesar de la situación de pandemia pudieron continuar, por zoom, los ensayos y también grabaron en una casa una presentación de una de las obras que presentan. Pero una de las problemáticas que menciona es que varios de los efectos se deben vivenciar. En El Grupo Ojcuro Juan menciona “todo lo que te puedas imaginar que sucede alrededor del espectador es realizado por los mismos artistas (…) Muchas veces estamos haciendo un texto y al mismo tiempo estamos moviendo algo que sirva para generar un efecto ya sea sonoro, olfativo u otro”. Si bien esta forma de trabajar permite que ellos puedan intercambiar ideas sobre cómo realizarlos, en el actual contexto, solo quedan en charlas. –

Otra problemática que enfrentan es que, por el momento, no poseen una sala propia. Esto impide que sus propuestas puedan probarse cuestión fundamental en el teatro ciego. Juan comenta que deben adaptarse a su sala por las particularidades que poseen, ya que ninguna sala es igual, y el hecho de que las salas no estén habilitadas, dificulta. “Las pocas veces que hicimos la función en una sala nueva y no ensayamos, porque no nos permitió el apuro u otra cosa, esa primera función no salió bien”. 

Entiende Juan que la gran problemática de la pandemia respecto al teatro ciego es que la limita porque en esta técnica hay mucho contacto con el espectador. Desde la entrada el espectador es guiado a su ubicación. A su vez, el ambiente debe ser totalmente oscuro y para lograrlo debe estar completamente cerrado; muchas veces se usan varias cortinas para lograr esa oscuridad. La suma de todas estas dificultades resultan en que El Grupo Ojcuro, por el momento, esté imposibilitado de retomar sus actividades con público. Juan concluye diciendo “las ganas están todas. Propuestas que tenemos son charlas en la intimidad del grupo (…) pero la verdad no se puede llevar a cabo porque al no estar habilitadas las salas, nada de lo que hablamos se puede probar o realiza” 

Es evidente que la pandemia desafió a  las actividades culturales y el teatro ciego no es una excepción. Si bien es cierto que son dos realidades distintas; entendiendo que son las diferencias materiales o de recursos, entre ambos grupos, el mayor obstáculo para la concreción del espectáculo y su continuidad. Resaltamos la capacidad de resiliencia de ambos para organizarse, planificar y adaptarse con el objetivo de continuar de algún modo con su actividad. Incluso se podría interpretar como que une se encuentra en un estadio de planificación mientras que otre se encuentra  en un estadio de prueba. Esperamos que en ambos casos puedan seguir sorteando las dificultades contextuales y que puedan y podamos disfrutar de un teatro ciego donde la limitación ya no esté en lo que compone a la experiencia en sí.

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